22 de marzo de 2006
De verdad sorprende en eso
de la política, cada cosa que dicen. Veamos un ejemplo.
El señor de “ las manos limpias”, el pasado
martes 14 de marzo, en el programa “Otro rollo”
afirma estar profundamente preocupado y comprometido con el
pueblo porque según él, el problema de México
es su problema, el problema de las madres solteras – por
las dificultades que pasan – también son su problema
y que el problema de los desempleados también es su problema
y afirma que, mientras exista injusticia no debe descansar hasta
conseguir el bien común y para ello no hay mejor alternativa
más que la que él y su partido presenta; hasta
aquí, si eso fuera cierto, todo está bien. Lo
malo es que dicen una cosa y hacen otra y hay muchas muestras
de esto.
Por otro lado, ya entrados en la onda juvenil por el ambiente
que crea el programa otro rollo, el señor Calderón
al tocar temas como el desempleo, se aventuró a decir
que “podríamos ser campeón mundial en empleo”,
más o menos similar a lo que dijo el señor presidente
al asegurar que, dentro de diez años Estados Unidos rogará
a México por mano de obra y claro, yo no digo que eso
esté mal pero, ¿ acaso no fue hace cinco años
cuando, el ahora presidente en campaña electoral prometió
crear un millón de empleos al año? En fin, son
cosas que nuestros candidatos prometen con tal de ganar unos
cuantos votos y luego les vale un cacahuate, total, los que
sufren son siempre los mismos. Pues bien, resulta que el candidato
del PAN – Felipe Calderón Hinojosa- anda muy preocupado
por la injusticia social y por el problema de la gente pobre,
creo que ni él se la cree y si eso fuera cierto, entonces
¿Por qué ignoró la petición de los
humildes queretanos, quienes le pedían su intervención
ante su compañero panista y gobernador, Francisco Garrido
Patrón, para que se deje en libertad a la profesora Cristina
Rosas Illescas, al colono Pánfilo Resendiz y a los demás
presos políticos? Y se preguntará ¿Por
qué están presos la Profesora Cristina Rosas Illescas,
y sus compañeros? Pues nada más y nada menos que
por pedir y exigir al gobernador queretano modestos lotes de
vivienda para construir sus humildes casitas, la introducción
de agua potable, el servicio de energía eléctrica
y apoyo para estudiantes humildes de la casa del Estudiante;
ése fue su delito y ni Felipe Calderón escuchó
cuando en su gira de campaña visitó Querétaro,
ni el Presidente Fox, a pesar de que, por más de cuatro
veces, veinte mil personas han marchado en son de protesta hasta
los Pinos para pedir un alto a la represión en Querétaro
y libertad a los detenidos, ni las diez mil mujeres que marcharon
el pasado ocho de marzo en el marco del día Internacional
de la mujer para solicitar la intervención de la Señora
Martha Sahagún; es decir, para los panistas, simplemente
los pobres no existen. Entontes ¿Es el PAN la mejor alternativa?