MOVIMIENTO ANTORCHISTA


Interés público vs interés privado

Hector Enciso Carrillo
Dirigente antorchista en el estado de Colima
13 de julio de 2007

En las últimas semanas se ha desatado una campaña mediática en contra de las marchas públicas de protesta. La campaña consiste en la constante y machacona emisión de agresivos spots en televisión que pretenden hacer un linchamiento mediático de las marchas de protesta popular. La finalidad de los mensajes, como es fácil suponer, es provocar en el público espectador el rechazo a las manifestaciones públicas por ser estas perjudiciales -según sus detractores- a la ciudadanía y, con esto, influir en la opinión pública para que se discuta y se apruebe la “regulación” de las marchas y las manifestaciones públicas. La campaña mediática es patrocinada por poderosos personajes de la iniciativa privada que cada vez con más fuerza y frecuencia, intentan influir en los órganos del poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tanto en el ámbito federal como en los poderes locales de los distintos estados de la República.

....En este deseo de maniatar las expresiones populares de descontento, los señores del poder económico tienen el apoyo de las fuerzas de la derecha del país. Ha sido y es en estos momentos uno de sus principales objetivos políticos el lograr establecer normas que en los hechos nulifiquen el derecho constitucional de manifestación, bajo el argumento de que son las marchas y otro tipo de protestas públicas, actos que perjudican no sólo a terceros, así en general, sino que son perjudiciales para toda la ciudadanía, para todo el país, y por tanto, es menester, según sus caras aspiraciones en este terreno, controlar las expresiones de protesta, reduciéndolas a su mínima expresión. Pero, regular las marchas y las manifestaciones públicas de protesta significa, en lenguaje llano, reducirlas a espacios restringidos, es por tanto mellar su filo político y es a su vez, mermar la resonancia, el impacto social en la ciudadanía, en los medios de comunicación y reducir la presión ante autoridades injustas o arbitrarias. Imaginémonos, amigo lector, una marcha a la que le señalen, según una nueva reglamentación, un espacio reducido, invisible a los ojos de la inmensa mayoría de la población; una marcha que se reduzca a transitar, por ejemplo, sólo sobre las banquetas, sería quitarle todo el peso que conlleva la verdadera libre expresión, la genuina libre manifestación y, sería sobre todo, atacar a la más eficaz forma que tienen los desposeídos de cualquier país que se precie de ser democrático, para defender sus derechos y sus reivindicaciones económicas, sociales y políticas.

....Cuando se aduce la afectación de terceros, de la ciudadanía en general, se omite de forma unilateral y tramposa, señalar que los manifestantes están siendo afectados por la falta de atención a sus problemas, que hay autoridades irresponsables que son las que han generado malestar en un sector o varios sectores de la población y, por tanto, si nos quieren manifestaciones, lo más sencillo, lo que nos señala la lógica más elemental es resolver atendiendo la problemática. Por tanto y razonando justamente, si los señores de la iniciativa privada y los señores de la derecha que van de la mano con los primeros, no quieren manifestaciones públicas de protesta resuelvan los problemas de la población del país.

....Pero, al parecer, la falta de visión histórica de las elites del poder económico y político del país, no les impulsa a comprender que al cerrar la pinza para atenazar a los descamisados, es decir, de un lado al no permitir que haya en el país una democracia distributiva, una sociedad que reparta de forma más equitativa la riqueza social, lo cual está generando fuerte irritación social por tanto desempleo, por las inmensidades de miseria, delincuencia, falta de atención en salud, educación y servicios, lastres que inundan al país, y, de otro de otro lado, acabando con las prerrogativas ciudadanas, como la libre manifestación, lejos de de contener el descontento ciudadano, están meneando el avispero social, lo cual, como es fácil suponer, no se expresará sólo con marchas y plantones, que son las formas democráticas de protesta pública. Por esto, tenía mucha razón Juan Jacobo Rousseau cuando decía en su celebre ensayo El contrato social, “Nada es tan peligroso como la influencia de los intereses privados sobre los asuntos públicos”. Nada tan perjudicial para el país en estos momentos como hecho de que los asuntos públicos se orienten por los intereses privados.

"Si requiere mayor información sobre nuestras actividades no dude en contactarnos", "Visite nuestra seccion de Articulos para mayor información"

INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
webdesign.net.mx
Movimiento Antorchista de México - Copyright © 2000 -
antorcha@antorchacampesina.org.mx