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AHORA:
Nuestros hijos no tiene por que esperar a que se nombre
a un funcionario para progresar,
hay que seguir luchando |
La construcción de viviendas y la ocupación
de terrenos responden a la lógica del sistema en que
vivimos: lotes y casas se producen para el mercado y en la búsqueda
de ganancias. Es falso, por tanto, que se construyan casas pensando
en quiénes son los que más las necesitan; sino
que se levantan para que los inversionistas obtengan ganancias,
al igual que el que fabrica zapatos o televisores calcula cuánto
le dejará de utilidad su producción y, si sus
cálculos no se las auguran pingües y fáciles,
mejor se va con su negocio a otra parte: negocio que no deja,
se deja, como sentencia un conocido refrán. Así
es que los obreros de la construcción, los que con sus
rudas manos levantan residencias palaciegas, tienen que vivir
hacinados en pocilgas, “protegidos” bajo plásticos,
cartones o maderas podridas, pues si su necesidad y la de sus
hijos es mucha, también es mucha su pobreza, a tal grado
que sus míseros salarios no les permiten, ya no digamos
habitar en las mansiones que construyen, ni siquiera comprar
un terreno en una zona que no sea de alto riesgo y que tenga
perspectivas de urbanizarse y desarrollarse pronto. Lo peor
es que a esta imposibilidad económica se suman una serie
de reglamentos y leyes en contra de que los humildes promuevan
la adquisición de lotes de manera conjunta, se les obliga,
prácticamente, a que continúen en zonas insalubres,
peligrosas y eternamente sin servicios; se les condena, en el
mejor de los casos, a que se vendan de por vida a los tiburones
de la construcción para lograr una casita más
chica que la de Barbie. A las zonas que gobierno y empresarios
catalogan como de “alto riesgo”, confinan a los
más humildes. Y sólo se acuerdan de ellas en caso
de desastres y accidentes, o cuando el desarrollo de las ciudades
las torna atractivas para el establecimiento de nuevos negocios.
....Hoy el Alamar se ha tornado
“redituable”, es atractivo para los promotores de
inversiones, léase autoridades gubernamentales, y más
para los inversionistas. Son interesantes para partidos y candidatos
los más de mil votos que suman los vecinos asentados
en esta zona; pero lo son mucho más las posibilidades
de desarrollo hacia donde crece la nueva Tijuana, pues su posición
es estratégica como acceso a la Vía Rápida
y a las zonas Río y Centro, así como al Corredor
2000, la autopista a Mexicali e, incluso, a la zona donde se
promueve la nueva puerta fronteriza Otay II. Hay una avalancha
de intereses que se están viniendo encima de los compañeros
del Alamar, situación que puede aprovecharse para lograr
que, ahora sí, se les apoye para hacerse legalmente de
un pedacito de Tijuana en el que crezcan sana y plenamente sus
hijos. Es preciso, para ello, que se mantengan muy unidos, que
se reúnan con frecuencia y puntualmente, que acuerden
las medidas que más les convenga poner en práctica,
que como un solo hombre las realicen y que como nunca se sepan
apoyados por cientos de antorchistas en Mexicali y en Tijuana,
por miles y miles de campesinos, obreros y colonos en las otras
31 entidades federativas.
....El XVIII Ayuntamiento de Tijuana,
que por convenio con la Comisión Nacional del Agua tiene
el resguardo de la zona y que ha mostrado particular interés
en la construcción de una vía rápida paralela
al Arroyo Alamar y de un gran parque, que servirían de
detonante para una nueva zona comercial y de viviendas de clase
media para arriba, propuso a través del hasta hace una
semana Secretario de Desarrollo Urbano, Fernando Zamora, un
terreno para reubicar a las cerca de 600 familias de los asentamientos
conocidos como El Vergel y Nueva Esperanza, pero que no concluyó
en el acuerdo de plazos, proyecto ejecutivo y condiciones de
pago. La falta de un nuevo titular le ha servido a la administración
municipal para evadirse de la responsabilidad de culminar lo
propuesto por Zamora.
....Esta falta de seriedad y sensibilidad
de las autoridades involucradas así como la falta de
salubridad, los riesgos de inundaciones e incendios, la carencia
absoluta de seguridad jurídica y la falta de perspectivas
de desarrollo exigen que diariamente, de ser preciso, se haga
sentir en la Presidencia Municipal la urgencia impostergable
de resolver la demanda de vivienda digna de los compañeros
del Alamar. En El Vergel y en la Nueva Esperanza dicen que “con
Zamora o sin Zamora, la solución es ahora”; los
antorchistas todos estamos con ellos y nos hemos emplazado a
no permitir que pase el próximo 5 de agosto sin que se
haya llegado a una solución a este viejo problema.
....A Tijuana entera le conviene
que se sanee la zona con un nuevo pulmón verde, a los
inversionistas les conviene que la zona de Otay sea más
limpia y segura, a todos nos conviene una nueva vía rápida
como la que ha proyectado el municipio, a todos nos conviene,
por solidaridad humana y a algunos por cálculo mercantil
que más de dos mil tijuanenses mejoren radicalmente su
situación de excluidos. Si hay intereses más mezquinos
que pretendan posponer la solución que se avizora, estamos
listos a vencerlos con Unión, Fraternidad y Lucha. Como
dicen en la Nueva Esperanza: “la solución es ahora”.