Cuánta calamidad nos traen los fenómenos
naturales sin que nadie nos auxilie: desbordamientos de ríos,
fraccionamientos inundados, cientos de hectáreas de cultivos
bajo el agua, y daños cuantiosos en enseres domésticos;
los daños, según estimaciones oficiales, ascienden
a 600 millones de pesos, y las familias damnificadas son alrededor
de 25 mil; ése es el saldo de las lluvias que cayeron
en días pasados en el norte de Veracruz y en estados
vecinos como Tamaulipas y San Luis Potosí.
....El desbordamiento de ríos
sucede año con año y casi siempre son las mismas
comunidades, las mismas colonias y las mismas ciudades las que
resultan más afectadas en época de lluvias.
....Es verdaderamente lacerante
ver cómo cientos de familias humildes, en un momento,
perdieron lo que con mucho esfuerzo habían conseguido
durante años y que, por tanto, constituía su patrimonio
familiar; es indignante leer, oír y ver en distintos
medios de comunicación que hay gente que no quiere abandonar
sus hogares o que simplemente se aferran a rescatar sus pertenencias
a toda costa como si las cosas materiales fueran más
importantes que la propia vida. Estoy completamente de acuerdo
que las cosas materiales se pueden reemplazar, eso es muy cierto,
aquí y en China, pero el problema es cómo adquirir
esos enseres (por muy modestos que sean), en la sociedad en
que vivimos.
....Porque mientras los pobres
estamos sufriendo los embates de la naturaleza, debido a la
extrema explotación de los recursos naturales, nuestros
representantes en el Congreso de la Unión y en el Senado
de la República, en vez de estar preocupados por las
afectaciones que han dejado las lluvias en los últimos
días en Veracruz y en distintas partes de nuestro país,
éstos (los diputados) ya acordaron un aumento a la gasolina
para terminar de ahogar a quienes ya de por sí tenemos
el agua hasta el techo.
....Esta medida nos demuestra que
la agenda legislativa no es la misma que la agenda de la sociedad.
Y es que mientras en algunos lugares, como en el norte de Veracruz,
pueblos y colonias enteras se encuentran incomunicados, sin
servicio alguno, ni ropa, ni comida, estos personajes bien comidos,
bien dormidos, bien vestidos y, además, con un buen sueldo,
¿qué les va a preocupar que se estén muriendo
de hambre o de frío miles de veracruzanos?
....Por el contrario, si quieres
ayuda, despensa, mejoramiento de tu vivienda, tienes que pagar
más impuestos, porque nuestros legisladores creen que
es la única vía para salir del atolladero, porque
cualquier intento de gravar impuesto que atente contra los intereses
de los grandes empresarios, es un sacrilegio total, y además
inviable porque atenta contra “el orden social”.
....Mientras tanto, como en Veracruz
ya no hay elecciones, la entrega de apoyos ya no es un botín
para beneficio de tal o cual partido político, ya no
vemos la cara bonita de los distintos secretarios tomándose
la foto al entregar apoyos de distinta índole a los afectados;
ahora hay que ir a sus oficinas para solicitarle de la manera
más atenta para ser beneficiado con algún apoyo.
Hay que ir a recordarles que el problema sigue vigente, que
los problemas aún no se han acabado, que sólo
han terminado las elecciones, pero los daños materiales
en viviendas y cultivos siguen vigentes, y que los damnificados
aún allí están.
....Me sumo a la lucha que llevaron
a cabo esta semana en las afueras de la delegación de
Sedesol en Veracruz, un grupo de damnificados de los municipios
de San Rafael, Martínez de la Torre, Nautla y Perote
para exigirle a la delegada de dicha dependencia federal que
brinde los apoyos prometidos por esta dependencia a los afectados
del huracán Dean, puesto que a más de 20 días
del paso del meteoro no han recibido ninguna ayuda por parte
de esta dependencia, porque no están pidiendo algo indebido,
sino exigiendo lo que por derecho les corresponde.
....Ojalá que las autoridades
de esta dependencia hayan tomado cartas en el asunto y den una
respuesta favorable a las peticiones de afectados.