Por todos es conocido que es en las ciudades donde se manifiesta de forma más clara la gran desigualdad social que existe en la sociedad actual. Por un lado se observan las lujosas zonas residenciales, fraccionamientos con casas que parecen palacios o grandes fortalezas, un centro lleno de negocios, edificios, centros comerciales, bulevares y pasos a desnivel; y por otro lado, en la periferia de la ciudad, se ven muchas casuchas hechas de madera con techos de lámina, pisos de tierra y sin los servicios básicos de agua, luz y drenaje.
Resulta absurdo que los trabajadores, los obreros, las empleadas domésticas, los ambulantes, etc., siendo los que generan con su trabajo la riqueza de la sociedad, tengan que ser los que habitan estas colonias de la periferia, llamadas colonias populares, donde diariamente, los niños pobres (sin tener la culpa) son también víctimas al estar expuestos a constantes fríos, granizadas, lluvias, inundaciones o cualquier otra contingencia.
Esta marcada desigualdad se agrava, aún más, cuando los gobernantes son gentes insensibles que no atienden las peticiones de servicios de los colonos humildes que aspiran a vivir mejor.
En el caso de la colonia Plan de Ayala, que tiene más de 16 años de existencia y con 7 sectores, se ha venido avanzando en la lucha por borrar esta marcada desigualdad al haber logrado la pavimentación de la primera etapa del circuito Plan de Ayala, en Xalapa, capital de nuestro Estado de Veracruz, donde, no obstante, todavía existe, por desgracia, la terrible discriminación.
Este avance se ha obtenido, gracias a los colonos que han tomado la atinada decisión de organizarse en el Movimiento Antorchista para luchar por conquistar mejores condiciones de vida.
La participación de los colonos, el buen trabajo del patronato, la constante gestión y la acertada dirección en esta lucha de nuestro dirigente estatal, el Ing. Samuel Aguirre Ochoa, son factores que permitieron que esta colonia obtuviera un triunfo más, que consiste en la obra de la pavimentación cuyo costo fue de 3.5 millones de pesos.
He ahí, pues, los buenos resultados que se obtienen, sin batallar tanto, cuando se cuenta con gobernantes sensibles, como es el caso del presidente municipal, C. Ricardo Ahued Bardahuil, quien, al hacer suyas las necesidades de los vecinos de la colonia Plan de Ayala, ayudó a resolverlas con decisión.
Esta es una clara muestra de cómo trabajando juntos, gobierno y sociedad, se puede combatir, o al menos disminuir, más eficazmente a ese lastre de la sociedad que nos agobia tanto: la marginación.