Históricamente, la civilización
occidental se ha considerado a sí misma como el eslabón
más alto de la cadena humana, es decir, como el puntó
más álgido en el desarrollo de la humanidad. Esa
concepción ha originado que, prácticamente desde
la Grecia clásica, todas las civilizaciones diferentes,
cuyas raíces son distintas e incluso opuestas al pensamiento
cristiano-occidental, se hayan visto como culturas inferiores
a las que se debe ignorar y, en el peor de los casos, atacar,
tal como ha sucedido, desde hace siglos, con los pueblos islámicos,
considerados enemigos desde siempre.
....Pero no sólo eso. El
mundo occidental se ha preciado de tener los sistemas de gobierno
más avanzados durante varios siglos, pues, de acuerdo
a algunos investigadores, muchos de ellos claramente identificados
con el establishment, nuestra civilización garantiza
las libertades inherentes al hombre, le proporciona la dignidad
innata, lo que permite tener una vida mejor. Se ha repetido
tantas veces esta idea, que a muchos casi se nos ha olvidado
que la civilización occidental ha tenido esclavos, santa
inquisición y, actualmente, al presidente de Estados
Unidos, George W. Bush, uno de los tipos más peligrosos
en la historia humana, debido al alto poder que concentra y
a su mente poco equilibrada.
....Volvamos al punto. En el occidente
también se han acuñado conceptos, valores, que
se han llamado universales, ya que son una constante en las
diferentes épocas de la humanidad; por esta razón,
se deben defender con todos los medios posibles, porque si se
violan dichos valores, se atenta contra el ser humano. Uno de
estos llamados valores, es la libertad. En la supuesta defensa
de la libertad se han librado batallas inmensas contra los tiranos
que la suprimen, así como contra los sistemas de
gobierno que, a juicio de los gendarmes del mundo, atentan con
el libre espíritu humano. Los sistemas socialistas europeos
y el mundo islámico han sido el centro de la ofensiva
de las fuerzas protectoras de la libertad del mundo occidental,
aunque no necesariamente se haya explicado con suficiente claridad
dónde violan esos sistemas las libertades humanas.
....Sin embargo, aunque hay unanimidad
en la defensa de la libertad, la realidad es que, cuando se
trata de ser consecuente, es decir, cuando se tiene que pasar
del discurso a los hechos, la situación es diferente.
Y es que, a los panegíricos del sistema, se les ha olvidado
que no existe la libertad “pura”, puesto que la
libertad de unos supone la opresión de los otros. Por
eso, la libertad de los ciudadanos de la Grecia clásica,
de los romanos, de la nobleza feudal, e, incluso, de nuestras
actuales clases dominantes, ha sido –y es- proporcional
al grado de esclavización y restricciones de los últimos
escalones de la pirámide social.
....Querétaro, cuna de nuestra
Constitución actual, la de 1917, es uno de esos casos
típicos, donde la defensa acérrima de la libertad
constituye el discurso de todos los días del gobierno
estatal, que encabeza el panista Francisco Garrido Patrón,
pero donde, al mismo tiempo, se violan sistemáticamente
las garantías individuales, incluida, desde luego, la
tan traída y llevada libertad. Cristina Rosas Illescas,
líder del Movimiento Antorchista en aquella entidad,
es el ejemplo más nítido de esa prostitución
de la ley.
....La profesora Rosas Illescas,
dirigente de miles de queretanos humildes, los cuales se aventuraron
a exigir servicios urbanos, oportunidades de educación,
etc., está presa en el penal de San José “El
Alto”, Querétaro, por delitos prefabricados, que
en realidad esconden el odio que tiene el gobierno derechista
de Garrido Patrón hacia los pobres. Al gobernador yunquista
le han insistido para que libere a la líder antorchista:
cuatro amparos de la justicia federal; recomendaciones del Doctor
José Luis Soberanes, presidente de la Comisión
Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), y señalamientos
de diversos sectores de la sociedad queretana. Nada lo ha hecho
cambiar de opinión, ni siquiera porque el caso de Cristina
Rosas se suma a los aún no aclarados homicidios de Marco
Antonio Hernández Galván y del activista gay Octavio
Acuña Rubio, donde, se dice, la administración
estatal de Querétaro ha estado protegiendo a los autores
materiales e intelectuales de ambos crímenes.
....Como se ve, en Querétaro
la libertad no es respetada en los hechos, donde se debieran
demostrar las cosas. Pero esta situación no puede conservarse
así, so pena de que se siga atentando no sólo
contra las garantías individuales de Rosas Illescas,
sino también contra la libertad de los pobres de esta
país, que han visto en la organización una herramienta
para mejorar sus condiciones de vida. Ante esta situación,
los antorchistas de todo el país realizarán una
jornada cultural en todas las capitales de los estados, el día
jueves 17 de mayo, con el objetivo de exigir el cese de la actitud
de claro desafío del Gobierno de Francisco Garrido Patrón
hacia las leyes. Las luchas contra los tiranos que reprimen
a los pueblos siempre han sido largas, pero, al fin de cuentas,
las corrientes del río de la historia arrastran a los
gobiernos dictatoriales, como el de Querétaro.
Tlaxcala, Tlax. 14 de Mayo de 2007