En la actualidad, vivimos en un sistema de producción predominante llamado capitalismo. Como consecuencia de ello, poseemos una concepción filosófica del mundo muy diferente a la que deberíamos tener, debido a que así nos la han inculcado los dueños de este mundo, pues nos dicen que el individuo solamente debe pensar en cómo sobresalir por sí solo, dicho de otro modo, a uno como individuo no le debe importar lo que sientan o piensen los demás.
Como consecuencia de lo anterior, la gran mayoría de la población piensa como la enseñaron a pensar los miembros de la clase dominante; de esto no hay que culpar a la población entera, ya que los valores que nos han inculcado nuestros padres, es la que a ellos les inculcaron nuestros abuelos a la vez. Pero, no nos perdamos, aquí lo que importa es comprender que tales valores sólo sirven a los intereses de los que hoy dominan el planeta, o sea, los capitalistas, dueños de las riquezas en el mundo y en nuestro país.
Por eso la gran mayoría de los mexicanos piensan y persiguen sus objetivos tal y como les hacen creer los grandes empresarios, a través de los medios de comunicación, pues con tales medios los ricos logran convencer a muchos individuos de que su objetivo, como individuo, debe ser lograr mejores condiciones de vida sólo para él, aunque el resto de la población mexicana viva en la miseria, con múltiples carencias. Y es que con la televisión, la radio y otros medios que en realidad son eficaces y los tienen en sus manos, es como logran su objetivo al pintarnos con ellos, sobre todo en la televisión, la vida de color de rosa.
Por lo tanto, para los pobres de México y el mundo no hay otro camino que el de organizarse y luchar para conquistar mejores condiciones de vida para su familia; entonces, formemos una fuerza indestructible para combatir los males que nos aquejan y nos agobian.
Por eso admiro la organización cuya eficacia se demuestra en el progreso que ha tenido la colonia Trece de diciembre de San Rafael, Veracruz; porque, a pesar de intimidaciones y amenazas de caciques de la región, los campesinos de ese lugar no se rajaron en su lucha para que el gobierno les otorgara la validez del terreno que solicitaban para uso agrícola. Ahora, después de más de 17 años, los vecinos del lugar recuerdan esa hazaña de lucha organizada, tenaz y disciplinada.
Con lo anterior se demuestra que cuando el pueblo se organiza y se decide a luchar, no hay fuerza que lo detenga, ni mucho menos lo pueda vencer; y por si ello fuera poco, citemos algunos logros en esta colonia, tales como: una clínica, escuelas desde preescolar hasta bachillerato, pavimentación, banquetas con sus guarniciones, agua potable, parques y jardines, sistema de riego para uso en platanares, etcétera. Pues bien, todo esto han logrado los colonos, gracias a su buena organización y lucha. Nadie puede negar que las familias que habitan esta colonia ya conquistaron un mejor nivel de vida; en cambio, la gente que no está organizada, no sabe cómo lograr beneficios.
Y finalmente, quiero destacar el gran progreso que ha logrado esta colonia, ya que, en mi opinión, es un ejemplo palpable que nadie puede negar; por el contrario, me parece digno de ser imitado por muchos pueblos y colonias que adolecen de las mismas necesidades. Y porque estoy convencido de que sólo con la lucha organizada se logra progreso y bienestar para todos.