Nuestra moneda, el peso, está devaluada,
pero no es a este tipo de verdades a las que quiero referirme,
sino a esto otro: en Chetumal circula un diario llamado “De
a peso” cuyas notas por lo paupérrimo de su redacción
y lo pobre de su contenido moral y ético valen lo mismo
que indica su nombre, o sea no son notas de peso sino de a peso,
notas devaluadas y de a tanto la palabra. Para demostrar esto,
debo hacer la siguiente reseña.
....Hace poco más de dos
años en la ciudad de Querétaro, el Gobernador
Francisco Garrido Patrón ordenó que un grupo de
elite (término militar con el que se designa a un equipo
de varias decenas de hombres altamente entrenados y equipados
con armamento moderno, vehículos e implementos de comunicación),
detuviera y privara de su libertad a una mujer que en su bolso
personal portaba como única arma un pequeño cortaúñas.
Los paramilitares llegaron como en las películas policíacas,
haciendo rechinar sus vehículos y descendiendo raudos
corrieron en filas ordenadas por diversas direcciones hasta
posesionarse de los cuatro puntos cardinales gritando ¡vamos,
vamos, vamos! y otras frases que solamente ellos entendían;
se parapetaron en puntos estratégicos mirando hacia arriba,
luego hacia abajo, después a los lados y hablando algo
por sus aparatos de comunicación apuntaban con sus armas
largas como en espera de que apareciera un temible ejercito
enemigo. Entre tanto cuatro paramilitares, como cuatro gorilas,
rodearon a la mujer, dos de ellos la agarraron por los brazos
mientras otro en un impulso temerario le quitó el cortaúñas
y el otro le sujetó las manos con unas esposas de acero.
Conjurada así cualquier posible agresión de la
mujer, que cuando mucho pesaría unos casi sesenta kilos,
fue llevada en vilo por las manazas paramilitares y depositada
en un vehículo que produciendo un gran rechinido y polvareda
partió raudo seguido por los otros; más adelante,
respetando al pie de la letra el plan diseñado en la
Secretaria de Gobierno y también para comprobar la potencia
de otro de sus vehículos, la mujer encadenada y encañonada
fue cambiada a otro coche y en éste la trasladaron hasta
las mazmorras de la policía judicial. Ahí la mujer
fue encerrada en un cuarto semioscuro, donde la amenazaron,
la insultaron, la humillaron y la mantuvieron aislada e incomunicada.
Ninguno de los valientes que la aprehendieron le dijo cuales
eran sus derechos, como sí se hace en las dulzonas películas
policíacas.
....¿Y por qué se
trataba con tanta dureza a esta mujer? ¿Por qué
se utilizaba tanto personal y tan armado para detenerla? Porque
se había atrevido a exigirle al gobernador de Querétaro
vivienda para los pobres y había cometido el exceso de
defender los derechos del pueblo. Esto la convertía ante
los ojos del gobernador Garrido Patrón, en un peligro
para la sociedad. Y así, a pesar de que la institución
encargada de salvaguardar los derechos humanos ha determinado
que se están violando los de esta ciudadana y también
a pesar de que cuatro veces jueces federales la han declarado
inocente concediéndole el amparo de la justicia, el injusto
y arbitrario gobernador panista de Querétaro, la mantiene
confinada en sus mazmorras donde también, como en otras
cárceles del país, hay otros inocentes purgando
injustas penas por el delito de ser pobres. Y todo esto que
no es más que la pura verdad, ha sido denunciado en todo
el país por diferentes medios a lo largo de estos dos
años. La última denuncia masiva la hicimos el
pasado 17 de mayo, cuando en todas las capitales del país
se realizaron marchas y festivales culturales por la liberación
de Cristina Rosas Illescas. En Quintana Roo, lo mismo que en
todo el país se realizó una marcha y un programa
cultural en la capital del estado, pero en Quintana Roo, a pesar
de que hemos hecho llegar oportunamente los boletines informando
estos hechos y los eventos mencionados e incluso hemos convocado
reuniones con los reporteros, hasta el momento ningún
diario se ha tomado la molestia de publicar una sola letra sobre
este caso.
....La marcha de protesta contra
la represión a Cristina, comenzó alrededor de
las cinco de la tarde del día programado siendo el punto
de reunión y partida la explanada frontal del H. Congreso
del Estado y culminó frente a las céntricas instalaciones
del Museo de la Cultura Maya donde se desarrolló el programa
cultural con jóvenes estudiantes y colonos de la Unidad
Antorchista de Chetumal. La marcha hizo ruido, al frente de
ella una banda de guerra juvenil y altiva marcaba el paso marcial
de los marchistas, una camioneta con un modesto equipo de sonido
y las voces de trescientas personas rompieron la monotonía
de aquella tarde calurosa. Los turistas accionaron sus videos
y cámaras fotográficas y entre ellos hacían
comentarios, dos o tres informantes salieron al paso tomando
fotos pero ningún medio informativo publicó la
noticia. El único diario que se refirió a nuestro
evento fue el tal llamado “De a peso”, pero nada
dijo sobre el motivo de nuestra protesta, lo que se limitó
a decir fue que la manifestación causó estragos
al tráfico y llamó a repudiar este tipo de eventos
que nunca se habían visto en una ciudad tan tranquila
como es la nuestra.
....En las últimas semanas
también en todo el país el tema sobre la libertad
de expresión ha estado presente en los medios y se ha
reavivado en las últimas horas, debido a la desaparición
de dos periodistas adscritos a un conocido noticiero nacional
y a la inminente clausura de una televisora venezolana. Todos
los comunicólogos y muchos intelectuales suplican y exigen
que haya más garantías para el libre y pleno ejercicio
de la actividad periodística y creo que nadie puede estar
en contra de que éste como todos los derechos ciudadanos
sean respetados. Pero cuando yo envío un boletín
informando que se han cometido excesos contra una indefensa
mujer, ningún periódico lo publica. Y después
se realiza una manifestación pacífica y un evento
cultural para pedir con poesías, bailables y canciones
el respeto al derecho de organización y el cese a la
represión gubernamental. Y los medios informativos se
quedan callados y un pasquín abre la boca para calumniarnos
por haber realizado nuestra marcha, no me queda más que
recordar las palabras de un pariente que estudió en la
universidad de la vida y al saber mis pretensiones de ser periodista
me dijo riendo, “para chismoso no se estudia, nada más
párate por los lavaderos y vas a salir con doctorado”
y luego la muchacha que creía impresionable y que quería
impresionar me espetó en la cara “¡ah, te
gusta el dinero fácil!”. Y pésele a quien
le pese, la consigna que se coreaba en las manifestaciones estudiantiles
después del 68, sigue sonando bien, “prensa vendida,
te tenemos en la mira”.
....¡Pero que no cunda el
pánico! Yo también hago votos por que aparezcan
los periodistas desaparecidos, porque arrieros somos, y hago
votos por que ya no se siga asesinando a más personas
de esta profesión porque a mí también me
han asesinado a mis hermanos, pero sobre todo hago votos por
que aparezca una prensa libre, incorrupta, que no le ponga precio
a la verdad y que esté del lado del auténtico
pueblo, pues no debemos olvidar aquello de vox populi, vox deus.
Felipe Carrillo Puerto, a 24 de mayo
del 2007.
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