La colonia Unidad Antorchista ubicada en Chetumal,
capital del estado de Quintana Roo ya cumplió cinco años
de existencia. Nació gracias a la decisión de
un grupo de ciudadanos quienes se organizaron y respetando el
estado de derecho, hicieron las gestiones necesarias para hacer
realidad la aspiración de contar con un terreno propio
para edificar la vivienda y el patrimonio de sus familias. Nuestra
perseverancia y la fuerza que nos da la organización
nacional a la que pertenecemos han sido factor determinante
para conseguir la introducción del agua potable, una
parte del sistema de energía eléctrica, así
como nuestro jardín de niños y la primaria. Sin
embargo, estamos conscientes de que todavía hace falta
mucho para lograr alcanzar un nivel digno de vida que favorezca
a quienes habitamos la colonia, pero con lo que ya logramos
hemos demostrado que cuando los ciudadanos se organizan correctamente,
son capaces de resolver prácticamente cualquier problema.
Seguramente por esta misma razón, el surgimiento de nuestra
colonia ha sido mal visto por ciertos políticos de bajo
perfil moral, quienes han intentado desde los primeros meses
de nacida, ahogar en la cuna a nuestra colonia. Por ahora no
haremos una relatoría de todas las agresiones y calumnias
de que hemos sido víctimas y solamente nos referiremos
a la última.
....La mayoría en Chetumal
y zonas aledañas saben que hace unos meses atrás
se no acusó de que le estábamos invadiendo su
terreno a un propietario vecino nuestro. Algunos medios de comunicación
se prestaron a seguirle el juego a dicho individuo y lo más
lamentable, algunos funcionarios del gobierno municipal también
se prestaron para orquestar un juego sucio contra los habitantes
de la colonia y quienes están a la cabeza de la misma.
Gracias a ese “respaldo”, el quejoso a quien supuestamente
le estábamos invadiendo, logró obtener un plano
elaborado en gabinete, incubado en el aire acondicionado de
una oficina y avalado por Catastro Municipal. Dicho plano supuestamente
demostraba que la invasión era de más de seis
mil metros cuadrados, acusación que resultó rotundamente
falsa, pues una nueva y verdadera medición sobre el terreno
en cuestión demostró que nuestro acusador y detractor
tiene íntegra la superficie de su propiedad. No existe
tal invasión, la acusación quedó desmentida,
pero la calumnia sigue latente, pues nuestro acusador, no ha
tenido el valor civil para aclarar ante la opinión pública
que su acusación era una vil mentira. Enlodó nuestra
imagen y así la ha dejado.
....Ahora, apoyado por ciertos
cómplices en los bajos niveles de gobierno, están
tratando de torcer nuevamente la realidad. Ya no se nos acusa
de que estamos invadiendo, ahora se nos acusa de que tenemos
una “demasía” que no hemos pagado, pues en
el fondo lo que estos señores quieren es obtener dos
millones de pesos de manera fácil, sangrando a los vecinos
de la Unidad Antorchista. Su perversa ambición los ha
llevado a recurrir a un ex presidiario, que recientemente estuvo
en la cárcel por el delito de robo y homicidio, a quien
han enviado en varias ocasiones a intimidar a los vecinos de
nuestra colonia y por si esto fuera poco, también han
contratado a supuestos judiciales, quienes se han presentado
en nuestra colonia amenazando a la gente con el desalojo de
sus terrenos.
....Por todo lo expuesto hasta
aquí, los vecinos de la Unidad Antorchista, a través
de este medio de comunicación masiva alertamos a la opinión
pública, invocamos a las más altas autoridades
para que intervengan colocándose al lado de donde está
la razón, es decir al lado de los ciudadanos que integramos
dicha colonia; a los medios de información les pedimos
ecuanimidad y que no difundan solamente la versión de
quienes nos han calumniado. Al pueblo en general, a los campesinos,
comerciantes, amas de casa, obreros, estudiantes, etc. les hacemos
un llamado para que estén atentos al desarrollo de estos
acontecimientos y nos brinden su apoyo moral, pues los habitantes
de la colonia antorchista, también somos trabajadores
y aunque pobres, somos honrados y sabremos defender nuestros
derechos de ciudadanos pues estamos convencidos, ya que desde
que nació nuestra colonia hemos sido hostilizados, con
burlas, calumnias y amenazas, que esta nueva agresión
una vez más tiene como propósito desvirtuar el
noble intento del pueblo de resolver su propia problemática,
haciendo uso de aquello que está consagrado en la constitución
política y que es, el derecho de organización.
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