Programas oficiales, que se anuncian con bombo y platillo por
el mismísimo Presidente de la República, están
atorados, estancados, anulados en los hechos. Considero muy
grave esta situación porque ni los grandes problemas,
ni los pequeños, se han resuelto nunca con declaraciones
fáciles, con posiciones voluntaristas y, además
y sobre todo, porque estando involucrada en ello la máxima
autoridad del país, el hecho puede ser un indicador de
hasta qué grado se ha institucionalizado en la clase
política la demagogia, el discurso fácil, hueco,
carente de resultados prácticos que trasciendan y mejoren
la vida de sus gobernados
....Veamos el caso del río
Apatlaco, que nace en los manantiales de Chapultepec y recibe
las aguas de las barrancas del centro y occidente de Cuernavaca
y que, entre Zacatepec y los límites de Guerrero, se
une al Río Balsas. Contamina a 142 comunidades por falta
de plantas tratadoras y redes de colectores que eviten el depósito
de drenajes al cauce. Pues bien, el Presidente de la República
estuvo en Morelos para anunciar su rescate pero, apenas ahora,
Jorge Hinojosa Martínez, titular de la Comisión
Estatal de Agua y Medio Ambiente (CEAMA), afirma que ni todo
el presupuesto del sexenio, que tradicionalmente se gasta en
los sueldos de la burocracia y, en menor proporción,
en los programas que tradicionalmente maneja la dependencia,
sería suficiente si se canalizaran con ese fin. Agréguele
usted, escaso lector, que las administraciones municipales afectadas
no pueden coordinarse para esta obra con la Comisión
Nacional del Agua por los adeudos en los derechos de extracción
de agua potable y por no hacer obras de saneamiento; si procedieran
por su riesgo y cuenta, se harían merecedoras de cuantiosas
multas, además que no significaría una solución
integral al problema. Por tanto, la propuesta de “entrarle
a michas” estaba condenada a fracasar desde su anuncio
público.
....Otro caso: el Hospital de
la Mujer en Yautepec, cuya inauguración se estuvo posponiendo
por más de un año debido a la falta de equipamiento,
finalmente el 8 de enero se echó a andar sin haber resuelto
la bolsa económica para la contratación de personal
suficiente y capacitado; para nadie es desconocido la cantidad
pequeñísima de médicos y enfermeras que
ahí atienden, dando al traste hasta con las aspiraciones
legítimas del gremio por la generación de empleos.
Aun así, fue sede para la puesta en marcha del programa
federal Seguro Médico para una Nueva Generación,
se entregaron las primeras credenciales y se afirmó que
“las mamás que acaban de recibir su credencial
podrán llevar a su hijo pequeñito, aquí
en brazos, a un hospital como éste, a una clínica
de salud, a un centro de salud que les corresponda sin tener
que pagar por la atención médica, por las medicinas”
(www.presidencia.gob.mx). Suena bien, pero la realidad es otra.
O no hay centros de salud en las comunidades rurales, o los
hay sin médicos ni medicinas, igual sucede en los escasos
hospitales regionales o en otros como éste, que se propusieron
impactara en la zona centro del país, favoreciendo a
cuatro estados.
....¿Realmente los presupuestos
del gobierno privilegian el gasto social, el que se va a los
conceptos de salud, vivienda, educación y generación
de empleos? Usted tiene la palabra.