Seguramente muchos recuerdan las palabras o frases con que los entonces candidatos entusiasmaron a la gente para que voten por los ahora gobernantes: “seré el Presidente del empleo” o “un gobierno cercano a la gente”, ésas fueron las palabras clave del Partido Acción Nacional (PAN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD), respectivamente, en las pasadas elecciones de 2006. Con el paso del tiempo estas frases resultaron simples figuras retóricas, pues en ambos casos ni uno cumplió con lo prometido y el otro se encuentra cada vez más lejano a las necesidades de millones de mexicanos que sobreviven en una pobreza jamás vista.
En cuanto al gobernante panista no hay muchas sorpresas, esperar que un gobernante surgido de las clases más rancias realice actos de gobierno en beneficio de los millones de desempleados es como “pedir peras al olmo”. Un ejemplo: en enero del presente año, la tasa de desempleo en el país se ubicó en 4.06 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), lo que implica que alrededor de 1 millón 786 mil 628 personas estuvieron sin trabajo, casi 300 mil personas más respecto a diciembre de 2007. Los millones de mexicanos que con su trabajo construyen este país no pueden esperar nada del PAN.
Pero en lo que respecta al PRD, vestido con halo de “justiciero” y “redentor”, y considerado como un partido opositor, después de años de ejercer el poder en varios municipios, estados y en el Distrito Federal, cada día es más obvio que los únicos intereses que defienden son los propios, por los que esos calificativos van quedando cada vez más lejos, y la gente que votó por ellos en el desamparo.
En Michoacán, por ejemplo, después de varios gobiernos perredistas muchos pueblos y colonias llevan más de 10 años sin conocer la construcción de nuevas obras o la introducción de servicios necesarios. A 100 días de iniciado el gobierno del perredista Leonel Godoy el balance es bastante negativo: huelgas, entre las que se destacó la del Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana (SPUM), y que fue posterior a la del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM) y la del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE). Ni más ni menos que el mismísimo gobierno. Ante la falta de solución, las organizaciones han tenido que recurrir a prolongadas jornadas de lucha, como la encabezada por el Movimiento Antorchista, que lleva casi 500 días de plantón sin que los sucesivos gobiernos perredistas, incluyendo el de Godoy, se inmuten o les quite el sueño.
En el Distrito Federal, donde también gobierna el PRD, es común la represión a los comerciantes ambulantes, dígase el tianguis de “El Salado”, los fayuqueros de Tepito o del Centro Histórico de la capital mexicana. Es el recurso perredista infalible: la ley del garrote. Pero ¿qué hay de problemas como el agua potable, por ejemplo, en la delegación Iztapalapa, en donde la carencia del vital líquido es queja constante entre la ciudadanía? Entonces viene la duda: ¿en qué se están aplicando los recursos, los millonarios recursos del Distrito Federal? Pues en construir pistas de hielo, ya que los precaristas no tendrán para zapatos y vestido, pero si para patines; en traer espectáculos con decenas de artistas, de esos que cobran en cientos de miles de pesos, al fin y al cabo, el presupuesto paga; en construir playas artificiales las que, según el gobierno casi nos las regala y salen baratísimas. Hay más, pero ahí le paramos.
Salvo el municipio de Chimalhuacán, la zona oriente del Valle de México está gobernada por el PRD, de ahí que todo sea territorio amarillo, por lo que cualquier perredista con un poquito de fanatismo pensaría que en esos municipio ya llegaron a Jauja, pero ¡oh! decepción, no es así, en la inmensa mayoría vive en condiciones de pobreza insultantes, como los vecinos de cartolandia, un asentamiento que se encuentra en las faldas de San Isidro, a un costado de la carretera federal México-Puebla, en los límites con Ixtapaluca.
Pero veamos.
En Ecatepec, el presidente municipal, José Luis Gutiérrez Cureño, se bautizó con tremenda represión, con todo y caballería, en contra de comerciantes de su mismo partido. No cabe duda de que “la perra que es brava hasta a los de casa muerde”, después de lo cual prometió desaparecer el comando equino, mismo que hizo su aparición nuevamente cuando un grupo de estudiantes solicitaron un terreno, allá por la Laguna de Chiconautla, para instalar su escuela preparatoria, ya que después de muchos meses de lucha, tenían el reconocimiento oficial. Resulta que, después de la represión, Gutiérrez Cureño le entregó un terreno para la construcción de una escuela a una organización afín al PRD, la UPREZ. A unos palos y garrote y a otros miel en hojuelas. Eso sin mencionar que el mismo trato reciben quienes, bajo las siglas de otro partido u organización, les solicitan agua potable, pavimetaciones, drenaje, etcétera. Para éstos la misma receta perredista: palo y garrote.
Chalco y Valle de Chalco se encuentran gobernados bajo duras críticas de nepotismo, corrupción y malversación del presupuesto municipal, y hasta ahora nada ha ocurrido al respecto, pero llama la atención que a Vicente Alberto Onofre, gobernante perredista del primero, se le acuse estar en el centro de la guerra de las “tribus”, quienes denuncian los adeudos que tiene el Ayuntamiento al ISSEMYM, Luz y Fuerza, al SAT y otras instancias de gobierno o proveedores de servicios. En ambos municipios la obra pública se desconoce o es insignificante.
En Ixtapaluca, Mario Moreno Conrado, presidente municipal, una y otra vez se compromete a iniciar las obras que ya agendó con las comunidades, pero a la hora de cumplir no hay avance y la ciudadanía toma las calles una y otra vez. Así lleva los dos años de su gobierno y da la impresión que lo único que quiere es ganar tiempo, pues lo que no hizo en dos años de gobierno, menos lo va a hacer en poco menos de un año de gobierno efectivo que le falta, en cuanto a la construcción de obra se refiere. Pero eso sí, ya mandó a provocar a los manifestantes, para sacarlos de sus casillas y que caigan en el enfrentamiento, cuando un grupo de incondicionales encaró a unos 500 manifestantes, con el argumento de que estaban hartos de las marchas, y con cartulinas decían que el gobierno municipal sí trabaja, y ahí apareció el peine, sucede que no eran vecinos de las comunidades, sino empleados municipales los que llegaron insultando y provocando a los manifestantes, quienes, al darse cuenta de la estratagema, decidieron hacer mutis pues el grupo antimotines de Mario Moreno estaba listo para entrar en acción. ¿Es acaso ésta la forma prometida de gobernar? Pero como ésta, muchas respuestas siguen esperando, lo mismo que el destino de 400 millones de pesos para la obra pública en 2007 y que en las calles o en las colonias no se ven. ¿En dónde quedaron? Sólo el presidente municipal perredista lo sabe, pues las obras millonarias, como el colector Cuauhtémoc, son obras del gobierno estatal, el municipio no gasta ni un quinto.
Un último ejemplo. Texcoco es una milenaria ciudad que tiene varias páginas grabadas en la Historia Mexicana, orgullosa de su tradición y su educación; pero a sus recientes gobernantes, perredistas todos, poco les ha interesado esa historia. Hoy esta ciudad es escenario de la guerra entre Los chuchos y Los encinas, las tribus aquí también han dejado su impronta, eso es en la política doméstica del PRD. En tanto que como gobierno se dan el lujo de negar el derecho a la vivienda que tienen todos los mexicanos, particularmente los más necesitados, pues no otorgan el permiso para fraccionar un predio, conocido como Rancho Santa Martha, en el que se dará vivienda a dos mil familias y en vez de firmar la autorización correspondiente, arremetió con todo en contra de los solicitantes de terrenos, con dinero del erario público compró periodistas, contrató avionetas para volantear, pintó bardas, contrató chavos banda en contra de los manifestantes, juntó dos mil policías (pidió prestados a Ecatepec), construyó vallas de placa y malla de acero para cercar su búnker e interpuso dos demandas en contra de los dirigentes de los solicitantes. Hasta el momento no hay pérdidas o daños humanos que lamentar, pero eso ha sido posible gracias a la cordura e inteligencia de los manifestantes y, quizás, a la masiva concentración de éstos (15 mil y 30 mil en dos marchas con una diferencia de apenas un mes).
Seguro estoy que muchos de los que votaron por el PRD no lo hicieron para tener estos gobiernos; en realidad de esos gobiernos huye el pueblo, en contra de los cuales vota, sólo que ahora les salió más caro el caldo que las albóndigas. Con el paso del tiempo se hacen necesarias nuevas opciones, verdaderamente populares, en las que el pueblo pueda confiar su destino y su vida, los partidos han dejado de ser esa opción. Entonces sólo queda el recurso de las organizaciones, y la opción existe, sólo es cuestión de que el pueblo la encuentre y sea posible esa empatía necesaria para aspirar a un mundo mejor, eso es posible.