A unos minutos de la capital del estado se encuentra Trancoso, el más joven de los municipios de la geografía estatal, pues apenas han transcurrido dos trienios desde que adquirió ese carácter. En tan corto tiempo los trancoseños han depositado su confianza en candidatos de distintas fuerzas políticas para encabezar los gobiernos municipales, dando el poder primero al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y luego al Partido Revolucionario Institucional (PRI), ambas administraciones estuvieron lejos de las expectativas de la ciudadanía y por ello para el trienio 2007- 2010 eligieron a Daniel Hernández Juárez miembro del Partido Acción Nacional (PAN) para encabezar el ayuntamiento, pensando que ahora sí se atendería la compleja problemática que sufren los habitantes de esta región.
El tiempo ha demostrado que, al apoyar a Hernández Juárez, el pueblo “salto de la sartén a la lumbre” y que la inmensa mayoría de los problemas siguen esperando respuesta. Prueba de lo anterior es que un sector importante de estudiantes, colonos y campesinos trancoseños, organizados en el Movimiento Antorchista, está sufriendo la ineficacia, el menosprecio y la demagogia del ayuntamiento panista, pues desde septiembre de 2007 acudieron a presentar sus peticiones por escrito y a solicitar audiencia con las nuevas autoridades, logrando entrevistarse con el Presidente Municipal que reconoció la justeza de las peticiones y manifestó total disposición para incorporarlas en los programas del municipio del año entrante.
Los días pasaron y en los primeros días de enero mis compañeros acudieron a solicitarle al primer edil concretara sus ofrecimientos y se programaran las obras que requieren en sus comunidades; a partir de ese momento empezó el calvario. El presidente municipal les espetó un sin fin de pretextos que impedían cumpliera sus promesas, siendo su argumento principal la falta de recursos. Ante este cuadro, y desesperados por la falta de respuestas, en el mes de marzo los antorchistas trancoseños salieron a las calles a denunciar la mentiras de Hernández Juárez; logrando entrevistarse con él y pactando nuevos compromisos y estableciendo una fecha para la revisión del cumplimiento.
Llegada la fecha de la reunión de evaluación, mis compañeros se presentaron puntualmente para reclamarle al alcalde los incumplimientos, pero en esta ocasión el alcalde se negó a recibirlos y programó otra cita que de igual manera incumplió. Por ello, decidieron retomar el camino de la denuncia y la protesta pública, realizando una nueva marcha el 25 de junio que culminó en el Palacio Municipal y donde funcionarios menores dijeron que el presidente no estaba pero que los recibiría a las 3 de la tarde. Las horas pasaron y el presidente nunca apareció, los funcionarios no dieron ninguna explicación a los inconformes por lo que decidieron retirarse y anunciar una nueva marcha para el 9 de julio.
Al otro día la prensa dio cuenta de la manifestación y consignó que algunos funcionarios menores habían declarado que el presidente municipal no había hecho acto de presencia para evitar enardecer los ánimos (¡sic!) pues le habían informado que los manifestantes estaban muy violentos (¡sic!) y no dijeron una sola palabra sobre el incumplimiento de los compromisos y la falta de respuesta a las demandas.
Los preparativos de la marcha siguieron en pie. Y es necesario aportar un dato que refleja aún más la actitud del alcalde: el pasado 30 de junio el munícipe acudió al acto de graduación del Colegio de Bachilleres, al cual pertenecen varios de los peticionarios y ahí, ante cientos de trancoseños, entre los cuales se encontraban varios antorchistas, se comprometió a buscar alternativas para resolver las demandas y ofreció retomar el diálogo. Después de hacer uso de la palabra le manifestó a quién esto escribe que en la semana realizaría gestiones y que el 10 de julio nos sentaríamos a precisar los acuerdos.
Acudí con un numeroso grupo a la cita anteriormente señalada y de nuevamente el presidente municipal nos recetó un rosario de explicaciones y no hizo un solo compromiso; pero mis compañeros y yo fuimos respondiendo uno a uno poniendo al descubierto que el fondo de la cuestión es la falta de voluntad y compromiso serio con los ciudadanos del municipio. Nuevamente “el argumento” principal fue falta de recursos. Así las cosas, nosotros le manifestamos nuestra disposición de acudir al Gobierno del Estado a solicitar más recursos; a que el alcalde de Troncoso respondió positivamente, acordando que acudiría con nosotros el jueves 17.
Ahí estaremos los antorchistas puntualmente, pero si esto resulta una nueva maniobra o el alcalde nos deja plantados, nos prepararemos para una nueva manifestación más numerosa y en esta ocasión nos quedaremos en plantón permanente y denunciaremos a lo largo y ancho del estado cómo se conducen los gobernantes panistas, para que nadie crea eso de que, “con el gobierno del PAN vivimos mejor”.