MOVIMIENTO ANTORCHISTA



La educación es la mejor arma
contra la delincuencia
Ignacio Acosta Montes
Dirigente estatal antorchista en Baja California
27 de mayo de 2008

Preocupación diaria, cuando menos verbal, de los gobernantes de nuestro estado es la creciente inseguridad, consumo de drogas, violencia, descomposición social en una palabra, que azotan a Tijuana y al país en general. El recurso favorito, cuando menos el que más se publicita y que se reputa como solución de fondo, es el de incrementar la vigilancia y la represión a los delincuentes, no importa si se utiliza al ejército para esta tarea.


En la colonia Planicie, poder darles a estudiantes de nivel secundaria unas instalaciones dignas,
para que sigan con su estudios ha sido un camino largo y tortuoso que todavía no termina

No hay duda de que la delincuencia crece diariamente y que nadie más que los vecinos de las colonias populares son las víctimas de los asaltos domiciliarios y callejeros y, muchas veces, de la extorsión de los que deberían cuidarlos y garantizarles seguridad: los policías corruptos, sobre todo municipales.

Sin embargo, la preocupación que un día sí y otro también repiten el gobernador de Baja California,  José Guadalupe Osuna Millán, y el alcalde de Tijuana, Jorge Ramos, acerca de la necesidad de utilizar todos los recursos para que podamos vivir tranquilos y seguros, no se corresponde con la actitud que han asumido ante la justa demanda de la comunidad de la Escuela Secundaria Rodolfo Sánchez Taboada, ubicada en la Colonia Planicie.


Al inicio de la Secundaria Gral. Rodolfo Sánchez Taboada. Una historia de lucha por la educación popular

Esta escuela nació como una alternativa ante la falta de oportunidades de los vecinos de Planicie, y de las áreas cercanas, para que sus hijos pudieran cursar la educación media básica de manera gratuita y en su misma zona, con los menores riesgos posibles. La negativa inicial del anterior gobernador, Eugenio Elorduy, llevó a los vecinos de Planicie y a los jóvenes deseosos de superación a sostener dos largos plantones: uno en Mexicali, sede el gobierno del estado, y otro en Tijuana, en la subsecretaría de gobierno. Además de esto, se emprendió una larga y cansada caminata desde Tijuana hasta la capital  del estado, reclamando lo que es un derecho constitucional: la educación. El gobierno anterior reconoció la escuela mencionada con clave de particular, a pesar de su declarado carácter gratuito y popular; los demandantes aceptaron esto porque se les ofreció un subsidio, que, aunque raquítico, ayudaba a sostener los trabajos, sobre todo en espera de que se concretara el ofrecimiento de tramitar su inmersión en el Sistema Educativo Estatal. Ayudó a padres de familia, estudiantes y profesores el apoyo que les brindó el alcalde Kurt Honold en los últimos meses del pasado ayuntamiento.

Pero llegó el cambio de administración y los ofrecimientos del gobierno del estado se vinieron abajo; de igual manera, Jorge Ramos les suspendió el apoyo que se les venía otorgando en el municipio. Ante esto, los estudiantes de la Escuela Secundaria Rodolfo Sánchez Taboada decidieron gestionar paciente y pacíficamente, encontrándose única y exclusivamente con la cerrazón total, con la más absoluta insensibilidad e, incluso, con la burla de sus necesidades.


Ante las múltiples carencias de los estudiantes de esta secundaria, la nueva administración
local se niega a resolver sus demandas mínimas

El subsecretario de gobierno en Tijuana, Óscar  Zumaya, y el delegado del Sistema Educativo, Héctor Barajas, han venido ofreciendo diversas fechas para recibirlos, para brindarles alternativas de solución además de apoyo para paliar la crítica situación que sufren los profesores que durante años han laborado sin percibir el salario que su esfuerzo y dedicación merecen. Todo ha sido una sangrienta y cruel burla: no se le dio ningún apoyo ni mucho menos una solución de fondo; ni siquiera los han recibido, cancelándoles todas las citas unos minutos antes de la hora, o incluso sin previo aviso.
           
Jorge Ramos, por su parte, se sumó a la política represiva e insensible de Zumaya Ojeda. Primero dijo, a través de funcionarios como Leonardo Fernández Aceves, secretario de Desarrollo Humano, y del director de Gobierno, Octavio Montaño, que apoyaría a esta institución educativa; más tarde, por conducto de su secretario particular, pidió que esperaran, pues el alcalde quería visitar la escuela y que allí determinaría cómo ayudarla. Todo fue otra burla atroz e inhumana. Ni apoyo ni visita y sí, por el contrario, cancelación del simbólico apoyo que se les otorgó antaño.
           
Padres de familia, estudiantes y maestros de esta escuela han caído en la conclusión obligada de que no se puede confiar en funcionarios que se conducen con tamaño cinismo ante las necesidades del pueblo, sobre todo en materia tan urgente y necesaria de atención como lo es la superación cultural y educativa del pueblo, que no les queda de otra más que levantarse a exigir lo que constitucionalmente es su derecho. El pasado viernes 23 de mayo realizaron una primer manifestación en Palacio Blanco, la sede del ejecutivo estatal en Tijuana, a donde acudieron a bailar, declamar y cantar como muestra del trabajo que la escuela  impulsa, pero sólo para toparse nuevamente con el frío muro de la indiferencia, pues Zumaya, como Carlos Salinas de Gortari, únicamente dijo: “ni los veo, ni los oigo”. Ése, en efecto, es el camino que siguieron para conseguir su escuela y ése es el que deben recorrer para defenderla y desarrollarle en beneficio de sus hijos. Pero, además, y eso es algo que nunca deben olvidar, no están solos, con ellos estaremos, en cuanto nos llamen, los antorchistas del estado y del país entero.


"Si requiere mayor información sobre nuestras actividades no dude en contactarnos", "Visite nuestra seccion de Articulos para mayor información"

INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
webdesign.net.mx
Movimiento Antorchista de México - Copyright © 2000 -
antorcha@antorchacampesina.org.mx