En las comunidades rurales de nuestro estado, así como ocurre a nivel nacional, una de las carencias sobresalientes es la falta de cobertura médica y por eso en pleno siglo XXI y con todos los avances tecnológicos de la medicina, siguen muriendo muchas personas de enfermedades plenamente curables en nuestros días.
Y es que para que un campesino pobre tenga acceso a un Centro de Salud o clínica, es una verdadera odisea lo que tiene que hacer, por eso, me es grato y me sumo a la alegría de los habitantes de La Central, comunidad perteneciente al municipio de Tempoal, ubicada en el norte de nuestra entidad.
Con gran orgullo me contó uno de los habitantes de este lugar, que después de más de 15 años de lucha, los habitantes de La Central organizados en el Movimiento Antorchistas, junto con sus compañeros del estado, lograron que el gobierno estatal les construyera un Centro de Salud, que brindará servicio a más de 23 comunidades rurales, tales como: Alto del Ojite, San Isidro, Zapotalito, La Aurora, El Morillo, por mencionar algunas.
Y es que los que viven en estas comunidades, ahora ya no tendrán que caminar grandes distancias bajo el sol, lluvia o lodo, para curar a sus enfermos, lejos quedaron ya, los días en que veían morir a sus familiares por la falta de servicios médicos, ahora gracias a su lucha y a la de todos los antorchistas veracruzanos cuentan con este servicio tan elemental.
Los campesinos relatan que no fue fácil obtener este logro, ya que en muchas ocasiones se toparon con la incomprensión y el burocratismo de los funcionarios, primero del IMSS, debido a que la gestión se canalizó ante esta dependencia y después del SESVER, que es la dependencia encargada de aprobar este servicio y se notaba poco interés de esta instancia gubernamental al darle largas a la aprobación de nuestra demanda, contra todo esto lucharon los habitantes y aún así no los derrotaron, porque siguieron luchando con mayor persistencia hasta obtener los frutos que hoy tienen.
Por eso la actitud de los campesinos de La Central, debe servir de enseñanza y ejemplo a las comunidades aledañas. Debido a que jamás desistieron de esta lucha, porque estaban convencidos que este Centro de Salud era muy importante y de gran impacto social, pues sólo así garantizarían que sus seres queridos cuenten con una vida sana.
Por lo que una vez más queda demostrado que a los pobres no nos queda otra salida, si queremos el progreso de nuestros pueblos y colonias, mas que organizarse y luchar en conjunto, haremos que el gobierno le devuelva al pueblo lo que por derecho le corresponde, que es, obras y servicios para el bienestar de los mismos. Sólo organizados venceremos la pobreza y la miseria en que se encuentran miles de comunidades y colonias.
Asimismo, esta nueva clínica se viene a sumar a otras que con base en la lucha organizada se han logrado en años anteriores en la zona de la Huasteca, como la clínica de Zapotal San Lorenzo, Rancho Nuevo Mata del Tigre en el municipio de Tantoyuca, el Centro de Salud de Ixcatepec, entre otros.
Con estos hechos dan un ejemplo de que organizados los pobres de México avanzamos, ahora a los habitantes de La Central sólo les queda seguir luchando organizadamente para que encaminen nuevos proyectos que beneficien a las comunidades, pero sobre todo, para combatir a la pobreza y la marginación en esta región de la Huasteca veracruzana. En hora buena señores de La Central sigan unidos y luchando por una mejor calidad de vida.