A raíz de la marcha realizada por el Movimiento Antorchista el pasado jueves 21 de agosto, fue entrevistado por diferentes medios informativos Fidel Calderón Torreblanca, Secretario General de Gobierno y responsable de la política interna del Estado. Sus declaraciones fueron de sorpresa para muchos, pues poco antes habían dicho, él y el Gobernador, que “los asuntos de Antorcha ya habían sido atendidos” y ahora de plano aceptó que no ha habido solución pero que tampoco la habrá.
Las razones de la negativa creo que se pueden sintetizar en tres líneas de ataque contra Antorcha Campesina:
Primera: “El Gobierno del Estado no otorgará más apoyos al Movimiento Antorchista en tanto no compruebe que los recursos que se le entregan no tienen fines de lucro, tal como ocurrió con la gasolinera” y llega a decir, además, “que el Gobierno del Estado entregó un terreno para vivienda y lo usaron para gasolinera”.
Segunda: Porque tiene una deuda muy importante con el Gobierno y primero deben cubrirla.
Tercera: Porque el Gobierno del Estado “no responderá a chantajes de este grupo”.
Ninguna de las tres razones se sostiene.
En relación con la primera, un principio elemental del derecho sostiene que “TODO EL QUE ACUSA ESTÁ OBLIGADO A DEMOSTRAR”; sin embargo, Fidel Calderón, a pesar de saberlo, porque al parecer es abogado, pretende acusar a Antorcha Campesina de solicitar recursos con fines de lucro y que sea la propia organización la que demuestre que no es así. Tal forma de proceder, evidencia lo injusto y arbitrario del funcionario.
No obstante, como dirigente de la Organización, afirmo CATEGÓRICAMENTE, porque lo puedo demostrar, que Antorcha no ha solicitado, ni se le ha otorgado JAMÁS ningún tipo de recurso público con fines de lucro.
En cuanto al terreno de la gasolinera de que habla Fidel, NO FUE DONADO POR EL GOBIERNO DEL ESTADO, como irresponsablemente filtró en algún medio impreso en días pasados, nos costó a los antorchistas más de dos millones de pesos que fueron entregados al Oficial Mayor de Gobierno de Cárdenas Batel, por órdenes suyas. Tampoco se entregó ese terreno para vivienda, como descaradamente miente Fidel Calderón, sino para área comercial y, para demostrarlo, tengo a la mano el decreto legislativo que autoriza la desincorporación. Debo agregar, para desmentir la idea de que tal venta fue una graciosa concesión del Gobierno a una petición “con fines de lucro” de Antorcha, que tal terreno, que es de una hectárea, aproximadamente, más otras 14, NO ERAN PROPIEDAD DEL GOBIERNO DEL ESTADO hasta 1998, año en que las expropió el Gobierno, sin tomar en cuenta para nada a los posesionarios (la organización Antorcha Campesina), por más de 20 años. Los funcionarios de ese tiempo explicaron su proceder diciendo que el Gobierno necesitaba ese terreno para donarlo a los transportistas para la nueva central camionera. Con grandes esfuerzos y una lucha tenaz de todos los antorchistas contra el Gobierno, logramos rescatar cinco hectáreas, una, ya mencionada para zona comercial y cuatro más para canchas deportivas que hoy son utilizadas por miles de deportistas de las colonias del poniente de la ciudad de Morelia. La injusticia, como se ve, fue doble: primero cometió el despojo el Gobierno y, en seguida, vendió a los antorchistas la hectárea destinada a zona comercial. Por consiguiente, si algún lucro se dio en relación con ese predio, ése fue de parte del Gobierno en contra de los antorchistas.
La segunda línea de ataque esgrimida por Fidel, para negar el cumplimiento de la minuta de 2005, es que a Antorcha “se le han otorgado programas de vivienda y tiene un adeudo importante con el Gobierno” y “primero deben pagar los adeudos de otros predios”.
Nueva maniobra se inventa el Secretario de Gobierno. La historia del tal programa de vivienda es que de un listado de 12 mil solicitantes de un crédito para adquirir un lote de interés social, planteado a Cárdenas Batel desde el año 2002 en que llegó al poder, sólo autorizó un 10%, aproximadamente, y eso hasta el año 2006, después de decenas de marchas y meses de plantones, como consta a toda la población de la Capital del Estado. Los pagos de esos predios, corresponde hacerlos a cada uno de los beneficiarios, pero hay que informarle a Fidel que son personas de escasos recursos económicos, que ganan uno o dos salario mínimos, los que tienen empleo, y que, efectivamente, hay algunos que se han rezagado en sus pagos por la pérdida del poder adquisitivo de su ingreso. Para nadie es un secreto que la gran concentración de la riqueza nacional en pocas manos, es la causa del empobrecimiento de la mayoría de los mexicanos. A pesar de ello, ninguno de los beneficiarios se ha negado a pagar, ni lo hará. Por su parte, el Gobierno de Cárdenas Batel y ahora el de Godoy, que nunca han tenido carencia de vivienda y que nada tienen de benefactores de la población marginada, tuvieron buen cuidado de aplicar, a través del Instituto de Vivienda, dos pagos extras a los beneficiarios de dicho programa: uno por el manejo financiero y, otro, por concepto de multa para los rezagos, así que cualquier retraso que pudiera haber se lo va a cobrar el Gobierno ¿Dónde está el daño?
Ahora bien, en la minuta de acuerdos firmada por la administración de Cárdenas en octubre de 2005, NUNCA se puso como condicionante para cumplir con los acuerdos de la misma y menos con la entrega de reserva territorial para otros beneficiarios el que previamente pagarán los anteriores. Ese es un invento total de Godoy y Calderón Torreblanca para no cumplir los acuerdos. Además de que se trata de un nuevo engaño a la población que escucha sus declaraciones, porque más de la mitad de lo adeudado se firmó en este año, unos días antes de del término de la administración batelista y está convenido su pago a cuatro años. Es, por tanto, patética la forma en que mienten el Gobernador y su secretario para no cumplir la minuta firmada. De todo lo anterior hay pruebas documentales.
La tercera línea de ataque de Fidel Calderón que califica a las marchas como chantajes de Antorcha Campesina al Gobierno, nos habla de la profunda deshonestidad, inherente a los altos círculos del poder público en nuestro País, y, en especial, de los políticos surgidos del PRD; para demostrarlo, hagamos el ejercicio de unas cuantas preguntas: ¿Cuánto tiempo hace que los hoy gobernantes de Michoacán marchaban y se plantaban para exigir solución a sus demandas?¿Ya se les olvidó que, cuando no eran gobierno en el Estado, eran los principales defensores de las marchas y tomas de presidencias? ¿Quieren convertir en delito lo que exigen como derecho allá donde no son gobierno? ¿No son sus adláteres los que recientemente tomaron la Cámara de Diputados nacional para hacerse oír en sus reclamos en torno a la reforma energética, acción que para sus adentros festejaron Gobernador y Secretario? ¿Por qué lo que en ellos es una virtud en los demás es un delito? A esto le llamo deshonestidad, chapucería, malas artes, trampa para no cumplir con la minuta firmada.
Afortunadamente, la mayoría de los constituyentes de Querétaro, menos oportunistas y convenencieros, que venían de un proceso revolucionario y conocían un poco más el sentir del pueblo y las marrullerías de los funcionarios públicos, dejaron en la Constitución de 1917, ese pequeño resquicio, la libertad del pueblo a manifestarse contra los malos gobernantes, cuando no es escuchado.
Por lo tanto, las razones de Fidel Calderón para no cumplir los acuerdos firmados en 2005 con Antorcha Campesina, no son válidas; son la máscara detrás de la cual se quieren esconder los actuales administradores del Gobierno de Michoacán para no atender los reclamos de michoacanos empobrecidos que sólo les exigen que cumplan con sus obligaciones.
La respuesta pública de Fidel, además, es un mal mensaje no sólo para Antorcha, lo es, sobretodo, para la sociedad michoacana la cual lo que demanda es seguridad, tranquilidad y trabajo y con esas respuestas el Gobierno promueve lo contrario. Y la pregunta final se impone ¿la respuesta de Fidel es sólo producto de su ignorancia supina o es la forma de conducirse de un funcionario de bajo perfil como lo anunció su protector, amigo y jefe?