Ésa fue la aseveración del Comisario Fernando Fernández Ramírez, titular de la Comandancia de Región XXIV de la Policía Federal Preventiva, a menos de 12 horas de la ejecución de 2 personas, una sobre la carretera 57 y otra en el centro de la ciudad; a lo que se suma la emboscada que sufrieron hace unos días agentes de la PFP, que venían del estado de Guanajuato a esta ciudad, y la Academia de la Policía Federal el fin de semana pasado donde un agente de esa corporación fue herido, otro secuestrado y otro asesinado, por los disparos de bala de los sicarios que los atacaron en la periferia de esta ciudad.
El Comisario dijo que hay miedo por parte de los integrantes de los PFP, ya que los fines de semana algunos van de paseo a sus lugares de origen o salen fuera de las instalaciones de la academia, y que el asesinato de 4 elementos de esta corporación en menos de un mes es para dar “miedo”. Y cómo no, pues parece que el crimen organizado tiene bien estudiados los movimientos de los futuros agentes de la PFP en esta ciudad.
¿Cómo se explica esta forma de agresión y de ataques selectivos en contra de los miembros de la PFP que vienen a esta academia a estudiar a SLP?
Por lo que se observa, existen agentes al interior de esta corporación que sirven como fuentes de información de los movimientos de sus compañeros, para favorecer al crimen organizado y así, la en PFP, encargada de la seguridad, vigilancia e inteligencia federal, para brindar seguridad pública a la ciudadanía, de nada sirve la rigurosa capacitación y equipamiento con armamento moderno a sus integrantes. En este sentido, la ciudadanía sale perdiendo, porque ahora los que supuestamente pueden enfrentar a las bandas de delincuentes tienen miedo, y piden “protección a la policía estatal”.
De nada sirven los buenos deseos y elocuentes pronunciamientos del propio mandatario de la nación, Felipe Calderón Hinojosa, ni mantener su lucha contra el crimen organizado, o los apoyos millonarios de los gringos a través del Plan Mérida, cuando estamos “durmiendo con el enemigo en casa”. Hace falta, como muchas analistas ya lo han planteado, sacar toda la basura de casa, toda la podredumbre y corrupción que corroe al sistema político mexicano, que ahora ya esta incrustado en el sistema seguridad pública y en los mandos policíacos.
Pero la corrupción, que es parte orgánica del sistema capitalista mexicano, no se acabará mientras existan las condiciones objetivas y subjetivas que la generan; una la injusta distribución de la riqueza social en unas cuantas manos, de esa clase social que nunca ha trabajado en su vida, mientras los sectores laborantes de la sociedad se mueren de hambre, que propician que mucha gente se quede sin empleo, sin educación y sin cultura se dedique a delinquir; y otra, mientras sigamos manteniendo en nuestra conciencia social la ideología dominante, de la clase dominante, que es el ideología del abuso, del agandalle, del egoísmo y del cinismo, el hombre irremediablemente seguirá siendo lobo del propio hombre.