Me surge esta pregunta, luego de reflexionar sobre los hechos que a continuación describiré, y ateniéndome al principio de que “en política no hay casualidades”.
1.- Casi cuarenta familias de Huitzilan de Serdán, cuyas viviendas sufrieron daños totales por el paso del huracán “Stan” (en 2005), llevan ¡casi tres años! esperando que el Instituto Poblano de la Vivienda y la Secretaría de Desarrollo Social, estatal y federal, los atiendan. Una espera similar, infructuosa, han soportado 89 familias, cuyas humildes casas sufrieron daños parciales. Cientos de huitziltecos, adultos y niños, han pasado mil 20 días, sufriendo frío, lluvias e inclemencias, y los encargados de las dependencias mencionadas “ni los ven ni los oyen”.
Hace más de mes y medio que supuestamente se firmaría, ¡por fin!, un convenio con el sub-secretario de SEDESO, Juan Carlos Lastiri Quiroz, para atender las viviendas; sin embargo, “inexplicablemente”, se atoró la solución; sin importar que las lluvias ya están de regreso y las familias afectadas no tengan dónde ni cómo enfrentar estos desastres naturales.
2.- Por su parte, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del estado se comprometió a reparar los daños ocasionados por “Dean” en diez caminos de este municipio, precisando que -a finales de marzo de 2008- mandaría a las empresas para iniciar los trabajos. Estamos por empezar agosto, es decir, han pasado cuatro meses, desde que debieron de empezar a reparar los caminos y la gente de diversas poblaciones sigue esperando que, por lo menos, le expliquen las causas de tanta insensibilidad; los pobladores, ante la nula respuesta de la dependencia estatal, han hecho lo humanamente posible para reparar las vías, mediante faenas comunitarias, con el apoyo de su Ayuntamiento.
Ejemplo visible del abandono es la carretera Interserrana, en el tramo “La cumbre”– Zapotitlán, que tiene 9 años que no recibe mantenimiento; sólo se le da una “manita de gato” cuando baja a la sierra algún distinguido funcionario o cuando se realiza una carrera ciclista; ya ni los hoyos rellenan, ahora sólo los marcan con pintura. Quien lo dude puede ir a corroborarlo. El abandono es de tal magnitud, que no hay ni señales elementales que indiquen los accesos al municipio de Huitzilan de Serdán.
3.- El titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Ecología y Obras Públicas, programó dos visitas al municipio, pero nunca las realizaron. Ignoramos cuál sea la razón por la que no ha venido, así como su negativa a dar una audiencia al presidente municipal de Huitzilan de Serdán, que lleva ¡6 meses! solicitándola.
Algo similar ocurre con la Secretaría de Salud, cuyo titular ofreció desde hace meses que mandaría personal al municipio de Huitzilan de Serdán, para realizar el Estudio de Factibilidad del Hospital Integral (que los indígenas huitziltecos necesitan con urgencia). Sobra decir que tal personal no ha llegado.
Es necesario exponer esta situación, porque afecta a cientos de familias de la Sierra Norte, y porque creo, que ante la tendencia que impera en nuestro país y en el mundo, de gobernar sin tomar en cuenta a los verdaderos generadores de la riqueza, hace falta recordarles a nuestros gobernantes que, tarde o temprano, eso genera descontento social, además de molestias a numerosas personas, cuando los ignorados salen a las calles a reclamar sus derechos y a denunciar el abandono en el que los tienen los gobiernos, tanto federal como estatal.
Finalmente, cabe preguntarse si el abandono en que se tiene a Huitzilan, demostrado con estos breves ejemplos, es resultado de la falta de recursos para las obras, o si se trata de una operación coordinada desde las esferas gubernamentales, que quiere dar “una lección” a los indígenas huitziltecos y a su organización, para que cesen sus movilizaciones y sus justos reclamos.
Quienes afirmen que es falta de dinero lo que explica la inmovilidad del gobierno, tendrán que explicar, entonces, porqué sí hubo recursos millonarios para reencarpetar la vía Atlixcayotl, y no los hay para reparar unos cuantos caminos rurales, levantar unas modestas viviendas campesinas y elaborar un simple estudio de factibilidad de un hospital. En los próximos días, miles de indígenas serranos irán masivamente por la respuesta.