Los hombres y mujeres honrados de Totutla saben bien que el progreso se inició de manera permanente a partir de 1984. A partir de ese año comenzó una nueva etapa en la historia de este sufrido municipio, con la llegada del Movimiento Antorchista. Algunos todavía recuerdan cómo los criminales que se protegían con el membrete de la UCI fueron a asesinar a huitziltecos en la zona de Totutla, cuyos pobladores no podían visitar tranquilamente la cabecera, por la violencia. Se sabe –curiosamente- que algunos pistoleros de la UCI tenían contactos y casas donde guardaban las armas por la zona, quizás algún día se sabrán los nombres y apellidos de las “honorables” personas.
Los resultados presentados por las administraciones municipales antorchistas, que encabezaron en su tiempo Ramírez Velásquez Gobierno, Carlos Ayance de Gante, Ignacio Gómez Cipriano, Francisco Luna Gobierno, Sebastián Manzano Tadeo, Moisés González Lira, Juan Gregorio Bonilla y Pedro Cipriano Bonilla, son visibles y tangibles para todo aquel que tenga en su lugar los cinco sentidos y no le gane el hígado.
Todos sabemos cómo se fueron instalando los servicios como el agua potable, el drenaje, la ampliación de la red eléctrica y el alumbrado público; el pavimentado de las calles principales y accesos; el techado de la cancha principal; el mejoramiento de la Presidencia Auxiliar; la construcción de espacios educativos en las diferentes escuelas, destacándose la creación y construcción del bachillerato; desayunadores, obras pequeñas diversas y apoyos para algunos otros, como en la iglesia.
Sin duda, la obra cumbre es la construcción del puente vehicular que resuelve definitivamente el problema del acceso a la comunidad, sin faltar los trabajos de mejoramiento y rehabilitación de la carretera que viene desde Huahuaxtla, por cuya pavimentación se ha empezado a luchar. El Ayuntamiento ya elaboró el proyecto ejecutivo de la obra; todo esto habla de un gran esfuerzo para mejorar las condiciones de vida de la población.
Cómo olvidar que en este último periodo se construyó el camino a Cozoltepet, se edificó la subestación eléctrica y la cancha del bachillerato, se rehabilitó el sistema de agua potable y el camino después del “Stan”, además se pavimentó el acceso al pueblo. No podía faltar la cancha de Pahuatitan y el puente peatonal de Cuapan. A ello, hay que sumarle las gestiones realizadas por el Ayuntamiento para lograr que los programas federales y estatales aterricen a favor de la población, en especial 60 pisos y 35 techos dignos, apoyos en letrinas y hasta de viviendas.
Para este año 2008, habremos de recibir los beneficios de dos aulas más para el bachillerato, la rehabilitación de la clínica, así como la ampliación del drenaje sanitario y de la red eléctrica. Es evidente que, aún con el escaso presupuesto municipal, se hacen esfuerzos muy superiores para que llegue más obra pública para cada localidad, -por muy pequeña que sea- .
Hay que anexarle que se reciben algunos apoyos adicionales, a través de participaciones, pago del alumbrado público, recursos para desayunadores y los apoyos diversos que solicitan los diferentes comités ciudadanos.
Todo esto habla de que se cumple con la población, y se cumple bien. Nadie puede pedir imposibles, ni seguir con las baladronadas de que no se necesita de nadie, cuando vivimos en un mundo interconectado y globalizado, de interdependencia y corresponsabilidad, donde la demagogia -tarde que temprano- se desvanece y se evidencia por falsa y engañosa.
No queda ninguna duda, si Totutla tiene progreso se debe y obedece fundamentalmente al gran impulso de las administraciones antorchistas, que junto con los hombres progresistas de ese lugar han hecho posible los avances alcanzados y seguirán perseverando para seguir progresando…