Mucho se ha cuestionado sobre el éxito o fracaso de la tan mencionada Consulta Ciudadana, promovida por el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Ciertos analistas, expertos en temas de interés nacional -como lo es el petróleo- han dado su opinión desde el punto de vista nacionalista, en el sentido de que, si se logra llevar a cabo una reforma energética como ha sido plateada por quienes nos gobiernan, sólo beneficiará a unos cuantos afortunados; mientras, a la inmensa mayoría de mexicanos -aparte de vivir en extrema pobreza- sólo nos quedaría contemplar la acumulación de riqueza de unas cuantas familias, como sucedió en otros tiempos con la venta de algunas paraestatales del país; tenemos que manifestarnos abiertamente en contra.
Sin embargo, lo que no se vale es que los involucrados en la realización de este ejercicio ciudadano -en su afán desmedido de protagonismo- se lleven entre los pies a terceros, que nada tienen que ver. No es justo que tanto políticos, como en ocasiones ciertos “líderes” de opinión, se manejen con irresponsabilidad, cuando podemos coadyuvar -cada quien desde nuestra trinchera- a resolver este mismo asunto de la reforma energética, tratando de abatir lastres como la miseria, el analfabetismo, la drogadicción, el alcoholismo, etc.
Todo esto viene a cuento porque, el día lunes 11 de agosto del presente, apareció en el diario de circulación nacional La Jornada (medio eminentemente perredista) una declaración de Martha Dalia Gastélum, secretaria general del PRD, quien se atrevió a decir que, en Puebla, se “impidió” la instalación de 2 casillas por acoso de integrantes de Antorcha Campesina y, como esto no le fue suficiente, aparece la misma embestida contra el antorchismo en el portal electrónico del diario Milenio, del miércoles 13.
Habría que preguntar a la señora Gastélum si tiene pleno conocimiento de sus afirmaciones o si conoce la fuerza real de su partido en Puebla; como seguramente no ha visitado nuestra entidad y tampoco tiene idea de la magnitud del perredismo en el estado (salvo algunos datos alegres que le manejan sus correligionarios), no estaría por demás decirle que, aquí, la existencia del PRD es casi nula, que sus representantes ante el Congreso local llegan por cuota lectoral y no por respaldo popular; no existen como fuerza electoral ni como agrupación política seria.
Resulta sospechoso que la consulta ciudadana haya sido aplicada en la mayoría de los municipios de esta entidad, pues no tienen estructura para un ejercicio de esta naturaleza. No señores del Sol Azteca, ya estuvo suave de andar echando la culpa a terceros de sus magros resultados; les pasó como a los titulares de los noticieros de TV Azteca Puebla y 5 Radio, cuya fobia enfermiza contra del antorchismo los hace ver fantasmas: que si hay una invasión, si ocurre un bloqueo en cualquier punto de esta capital o si hay problemas con comerciantes, etc., culpan a Antorcha.
No señores, nuestro movimiento tiene cosas más importantes que hacer en su vida diaria (el embellecimiento de nuestro entorno social, el mejoramiento la calidad de vida de los campesinos y colonos con la apertura de caminos, centros de salud, espacios educativos; es decir, toda una tarea verdaderamente titánica para mejorar este país) como para andar boicoteando la actividad de perredistas falsos e inconsecuentes.