Desde el momento en que se da a conocer el documento que sustenta la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), documento que contempla los objetivos, estrategias, metas y acciones de la política educativa del gobierno federal, avalado por la cúpula del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), se desataron en distintos puntos del territorio nacional, manifestaciones de rechazo e inconformidad a su contenido. De las más significativas podemos mencionar las de los maestros de Morelos, Michoacán, Zacatecas, Oaxaca y Guerrero.
En Guerrero, prácticamente, el ciclo escolar 2008-09 inició en diciembre, debido a que el proceso de protesta desembocó en un plantón que duró más de dos meses, hasta los últimos días de noviembre. El principal opositor, la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), organismo emparentado claramente en sus inicios con el PRD, pero medio despintado al término de la movilización, desilusionado del gobierno y partido perredista que no les apoyó, al grado que se dejaron apapachar (seguramente prebenda de por medio) por los más representativos priistas triunfantes de los comicios locales de octubre pasado.
Comisiones, volanteo, marchas, tomas de casetas, edificios públicos y radiodifusoras, no fueron suficientes para sensibilizar y convencer a un gobierno “democrático y responsable” de abrir canales de interlocución para conocer y dar cause a los reclamos de los maestros. No es sino hasta que el plantón se traslada a la Avenida Costera de Acapulco (principal punto económico y de imagen del estado), cuando en verdad el gobierno que encabeza Zeferino Torreblanca Galindo considera llegado el momento de establecer “acuerdos” con los manifestantes. ¿Qué ocurrió? Se firmó minuta en donde el gobierno del estado acepta suspender temporalmente la entrada en vigor de la ACE, se establecerán mesas de trabajo y foros de debate para escuchar los planteamientos de los opositores, se definirá una propuesta alterna y reprogramaría el ciclo escolar para “recuperar el tiempo perdido” de clases.
¿Cómo han avanzado las cosas? Inició el ciclo escolar con parsimonia y llegado el periodo vacacional todo mundo se fue de vacaciones “como lo marca el calendario”; la Secretaría de Educación de Guerrero (SEG) dijo que se atenderían los acuerdos alcanzados. Sin embargo, ya desde los primeros días del año, la CETEG empezó a denunciar que no había atención, que todo era pura demagogia y se volverían a movilizar en el transcurso de enero para exigir el cumplimiento de los acuerdos. El gobierno del estado, por su parte, declaró que todo marchaba sobre ruedas, la atención se estaba dando, los maestros participaban, se establecerían los foros y, por tanto, el gobierno cumpliría con la suspensión temporal de la ACE.
Mas, no falta un pelo en la sopa, en días recientes salió el secretario de educación estatal, José Luis González de la Vega Otero a declarar que no sería posible atender las demandas de los maestros debido a la escasez de recursos del estado. Por su parte, el subsecretario de asuntos políticos del gobierno estatal, Israel Soberanis Nogueda, y Florentino Cruz Ramírez, presidente de la comisión de educación del Congreso local, manifestaron a los medios que “no se prevé reinicio del paro magisterial toda vez que se está atendiendo a los maestros, pues el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo se mantiene firme en la determinación de cumplir”.
Por lo pronto, apenas se van a establecer las mesas de trabajo; para fin de mes, dicen las autoridades, saldrá la convocatoria para los foros regionales; las demandas de carácter laboral y administrativas “difícilmente se podrán atender por las limitaciones presupuestales de la SEG”; ya iniciaron en las regiones, los cursos de actualización docente, y el gobernador envió al Congreso estatal la iniciativa para crear el Instituto Estatal de Formación de Profesionales de la Educación, así como los Centros de Actualización del Magisterio (CAM), tal como lo contempla la controvertida ACE. En los hechos, pues, juego mediático y desconocimiento de los acuerdos, bajo el pretexto que de no acatarse a los lineamientos de la Alianza, el estado perderá 400 millones de pesos para capacitación e infraestructura escolar, como lo señala el secretario general de la sección XIV del SNTE, Emiliano Díaz Román.
La CETEG se apresta a reiniciar la movilización para exigir respeto a los acuerdos alcanzados en noviembre. Sin embargo, tenemos que señalar que el punto débil de los inconformes es no haber sido capaces de presentar hasta el momento, una propuesta alterna superior a la original, tal y como lo prometieron; los comentarios y críticas, hasta el momento, se han quedado en puras formulaciones generales, que desechan en bloque, pero sin hacer la valoración integral correspondiente.
Está claro que al gobierno perredista “del cambio” en Guerrero, le interesa más alinearse con la política central, haciendo valer su visión de estado en la implementación de las líneas que a su política convengan, sin escuchar críticas, propuestas o planteamientos distintos, máxime si éstos no se hacen con la oportunidad y precisión debidas. Por ello celebro y felicito desde este espacio a Antorcha Magisterial que se ha lanzado a analizar y sopesar el contenido de la Alianza federal en foros regionales y en un foro nacional realizado los días 10 y 11 de enero en el auditorio “In Xóchitl, In Cuicátl”, en el municipio mexiquense de Ixtapaluca. Ojala y pronto pueda tener el producto para ser presentado a todo el magisterio del país, como una alternativa que recoja el sentir y las aspiraciones de quienes pueden empujar para que el país salga del atraso en el que se encuentra.