Muchas veces los actos de algunas personas son guiados por un egoísmo tan extremo, que les ciega por completo la razón, no alcanzan a ver más allá de sus narices, y mientras a ellos no les ocurra nada en el lugar que pisan, “que el mundo ruede”. Así piensan aquellos que tal vez ni sus propios hijos les importen, y si es así, entonces mucho menos les importará cualquier otra persona o su bienestar. Estos individuos no son, entonces, simplemente un cero a la izquierda, no; se convierten en obstáculos, en estorbos para el progreso; los niños, los ancianos, los escolares, todo mundo le importan un comino a esta clase de “gente”.
Esto viene a cuento porque acaba de ocurrir un lamentable accidente (otro más), a unos cuantos metros de un deshuesadero, que ha impedido, desde que iniciaron las obras, la continuación de la pavimentación de la importante Avenida del Peñón, en Chimalhuacán, por la que circulan diariamente cientos de vehículos que transportan a miles de chimalhuaquenses hacia el trabajo, hacia su escuela, etcétera.
Dicho “establecimiento” sin más ni más queda atravesado impidiendo la circulación a todo lo ancho de uno de los cuerpos de la mencionada avenida. Esto implica, pues, que los automotores que circulan en sentido contrario tienen forzosamente que invadir el otro carril convirtiendo ese tramo en uno de doble sentido con las consecuencias lamentables, como la que acaba de ser referida.
Así, el pasado jueves 28 de enero a las doce treinta del día, dos jóvenes, Roberto Flores López, de 16 años de edad aproximadamente, acompañando al conductor de la motocicleta en que viajaban y del que se desconoce su nombre, sin deberla ni temerla resultaron lesionados al ser embestidos por una camioneta tipo pick-up, cuando circulaban en el aparato sobre la Avenida del Peñón a la altura de la calle Olcacatzin, del barrio Hojalateros, de este municipio mexiquense.
El que por su insensatez puede considerarse culpable de los accidentes que se han suscitado en las inmediaciones, de su funesto chatarrero, responde al nombre de Juan Loreto quien se jacta de la protección que le da el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y que en el colmo de la desfachatez “creó” un engendro de organización autodenominado “Frente de Afectados por la Ampliación de la Avenida del Peñón”.
¿Cómo la ve, amable lector?