Feliz Año, escuchamos en estos días, como un deseo generalizado, la sociedad siempre por instinto natural quiere mejorar en todo, quiere una mejor vida, quiere ser feliz. El problema es que la misma sociedad ve cada vez más lejos estas posibilidades. Más bien el instinto general de la sociedad, por lo menos para la inmensa mayoría, ve cada día más difícil e incierto el futuro.
Los economistas -por lo menos los que aparecen como comentaristas en la TV en horarios de lujo- insisten en que la economía mundial está en crisis a causa de los errores gubernamentales; lo reiteran quienes escriben artículos en la prensa de mayor circulación; otros, los menos, se atreven a decir que estas crisis fueron anunciadas por Carlos Marx en su obra El Capital. Todo ello es consecuencia de las contradicciones internas y esenciales del modelo capitalista. Pero la realidad es que ambos insisten: la crisis va a perdurar y algunos pronostican su empeoramiento. Lo cierto es que a pesar de que la información indica que la inflación está controlada, que la Profeco está vigilante y que no se autorizan alzas, pero existe ya una escalada de precios con los gasolinazos, con los tortillazos, con el aumento del pasaje etcétera.
Los discursos gubernamentales desde nuestro testarudo presidente, hasta los rollos aguados de los diputados y autoridades menores, que exhortan a ver los problemas ya solucionados, que muy pronto los mexicanos van a vivir en un país sin corrupción, sin violencia, sin miseria, sin injusticia, sin atropellos, etc. Sin embargo, vemos en la prensa un día sí y otro también, los miles de muertos por asesinatos, los robos, las corrupciones de los distintos niveles de gobierno, la situación prácticamente de hambruna en que viven millones de mexicanos, el crecimiento del poder de los narcos y el aumento de uso de drogas entre nuestros jóvenes, de tal forma que lo único que nos ofrece el país es la vida paradisiaca (eso dicen) de nuestros artistas y las poquísimas glorias deportivas.
La educación por los suelos, con miles de “ninis” y los que estudian bastante desmotivados porque ven claramente que no hay futuro, miles de profesionistas sin empleo con un enorme desperdicio de conocimientos, y los pocos motivados con escuelas cada vez más caras y malas para una educación de calidad, y un secretario de educación que repite que estamos a punto de lograr la excelencia, o que a veces reconoce que se ha avanzado pero hace falta mucho (aunque nunca aclaran de qué distancia hablan).
Todo mexicano con tres dedos de frente sabe que la política dominada por la partidocracia, no es en ningún grado una democracia, que las carísimas elecciones son más de la veces verdaderas farsas impuesta por una clase política decadente, pero oímos decir a esta clase política que nuestra democracia se perfecciona cada día, y a veces hasta uno se lo cree.
Sin embargo yo, amable lector creo que sí, porque finalmente la historia universal de la sociedad, indica claramente que la tendencia general del movimiento social, es el mejoramiento de ésta, pero no en forma directa, si no siempre en forma contradictoria. Cuando la sociedad romana esclavista estaba en crisis vino un cambio liberador del cristianismo, pero se necesitó la crisis y se necesitó a un Cristo. Cuando la sociedad feudal entró en una profunda crisis por el hambre del pueblo, vinieron los jacobinos a desatar la revolución en Francia, y se liberó al pueblo de las terribles trabas feudales. Ahora, la sociedad mundial está en crisis, sólo se necesitan otros cristos y otros jacobinos; estos ya están en marcha. Por eso es perfectamente posible un Feliz Año.