Desde el mes de octubre del año pasado, los antorchistas de Durango entregamos en las oficinas del gobernador, Jorge Herrera Caldera, un pliego petitorio con demandas prioritarias de diversos municipios de nuestro estado. Entre las más importantes se encuentran, la reubicación de pobladores de Sombreretillo el Alto, municipio de Simón Bolívar, afectados por una fractura geológica que ha causado daños estructurales a sus viviendas y, en algunos casos, derrumbe de paredes, donde cada día de tardanza puede ser causa de una desgracia. Se solicita además mejoramientos de viviendas, construcción de pies de casa, ampliación de redes de agua potable, de energía eléctrica y de drenaje; caminos y carreteras y empleo emergente para humildes familias de Lerdo, Tlahualilo, Mapimí, El Mezquital, Gómez Palacio y Durango.
A la fecha, se han realizado múltiples comisiones de los peticionarios a Durango Capital, entrevistándose con el Secretario General de Gobierno, Héctor Vela Valenzuela, los titulares de SEDESO, el Instituto de la Vivienda del Estado de Durango (IVED), Obras Públicas, Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y otras dependencias involucradas en la atención de los asuntos planteado. En las comunidades del Cañón de Jimulco, en el municipio de Simón Bolívar, se ha recibido en dos ocasiones la visita de los directores del IVED y de Protección Civil. Mejor aún, el Gobernador del Estado, en visita a la colonia antorchista, Luz del Carmen, ofreció al dirigente estatal de nuestra organización, Pedro Martínez Coronilla, dar instrucciones precisas para que se avanzara en la solución de los problemas.
Los compromisos, sobre todo para los antorchistas laguneros, se han dado a cuentagotas y se reducen a dos: el primero es la reubicación de 85 afectados de Sombreretillo el Alto, en una nueva unidad habitacional, habiendo iniciado la introducción de servicios por parte de la presidencia municipal de Simón Bolívar, el día 18 de los corrientes; el segundo, tres mil acciones de vivienda para igual número de familias.
Sin embargo, ningún funcionario quiere comprometerse con las fechas de inicio de lo que ya ofrecieron ni con la solución de otros problemas. Más bien pareciera que se prepara el terreno para cambiar la disposición de resolver, por una negativa, si nos atenemos a los argumentos que deslizaron en la última entrevista y que, palabras más, palabras menos, son los siguientes:
1.- “No hay recursos disponibles”. Sólo habría que recordar que no hace mucho tiempo se anunciaron para Durango, para este año, recursos históricos, que se entiende, son para resolver problemas del pueblo. ¿O no?
2.- “Piden mucho”. Como todo es relativo, bueno sería que se aclarara a la gente si esto “mucho” lo es en relación a lo que se le ha dado, o a lo que gana el cuerpo edilicio de cualquier municipio duranguense o los integrantes del Congreso Estatal, o a la situación en que el pueblo vive. Para que quede claro: en relación con qué es mucho o es poco.
3.-“Su pliego parece una carta a Santa Claus”. Pero ¿qué no son estos los mismos problemas que durante las campañas políticas eran “sentidas demandas”, que se atenderían con atingencia y sensibilidad por aspirantes a gobernarnos?; ¿no son los mismos que se han enumerado en audiencias públicas para demostrar lo exitoso de las mismas y la confianza de los gobernados en sus gobernantes?; ¿o los mismos según las pantallas televisivas se están atacando denodadamente para acabar con el atraso y la miseria?
En fin. Nuestro punto de vista es que en la actual situación económica en que vive el pueblo, los recursos que a él pertenecen y que los servidores públicos sólo administran, deben destinarse para resolver sus problemas, la mayoría de los cuales son añejos, tienen planteándose muchos trienios, muchos sexenios, muchas campañas, sin que se avance en su solución a pesar de incontables promesas. El próximo 4 de abril, el Comité Estatal del Movimiento Antorchista de Durango, acudiremos a una audiencia (otra más) que, según el Subsecretario de Gobierno será de carácter resolutivo. De no ser así, los grupos antorchistas del estado han consensado el acuerdo de buscar la atención directa del señor gobernador, en cuya palabra y sensibilidad aún confían, para solicitar su intervención directa.