Una sola es la cuestión que se preguntan muchos soledenses con respecto al futuro de su municipio, Soledad de Graciano Sánchez: ¿Es que ya llegamos al progreso y tenemos el mejor gobierno, que jamás haya existido en esta localidad?, ¿un gobierno con “sentido humano”, “con gallardía” y “democrático”, que escucha a sus ciudadanos?, ¿o lo que realmente existe es un gobierno “engallado”?, porque, eso sí, ya todas las acciones de este ayuntamiento tienen su referencia a una parte de este ovíparo, y así se habla: “patitas de pollo”, “piquito de pollo”. Y es que, cuando llegó a esta presidencia Ricardo Gallardo Juárez, el autonombrado “papá de los pollitos”, tal pareciera que Soledad se ha convertido en una granja, donde el único que cacaraquea es el “gallo Gallardo”.
Derivado de un reconocimiento que le entregó el programa de Agenda desde lo Local, como el mejor municipio a nivel nacional por su buen gobierno, por pintar sus patas de pollo en paredes donde quita grafittis, por haber adquirido una réplica de la estatua de la Victoria (también conocida como de La Libertad) y colocarla en el boulevard Río Santiago y, lo más sobresaliente, por pintar postes y algunas fachadas de la cabecera municipal de color rosa. Vaya, la mejor Vida en rosa, que jamás han vivido los habitantes de Villa de Soledad de los Ranchos, como así se le llamaba a finales del siglo XVIII.
Tanto “engallamiento”, tantas luces y flores al papá de los pollitos pueden hacerlo que se confunda y que pierda el piso y que deje de ver la realidad por estar rodeado de aduladores. En mi modesto punto de vista, a Soledad todavía le falta mucho para ser el primer municipio de México donde se gobierna y vive mejor, la verdad, es que esta localidad sigue siendo el traspatio o el vertedero del drenaje de la ciudad de San Luís Potosí, además de tener un crecimiento exponencial demográfico realmente alarmante, y que de manera directamente proporcional, multiplica los problemas de urbanismo y vivienda para los miles de potosinos que alojan en este lugar. Por otra parte, muchas localidades (que antes tenían vocación agrícola) ahora sólo son ciudades dormitorio: Estación Ventura, Purísima, Tinaja, Techa, Cándido, Enrique Estrada, entre otras, ante la falta de empleo, servicios y de apoyo al agro. ¿Dónde quedó el proyecto de la zona fabril en Soledad? ¿De la posible instalación de una universidad pública? ¿Y el proyecto turístico de la Joya en Purísima? Nada.
En Soledad falta mucho por hacer. Según datos del Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), del año 2010, 2 664 viviendas habitadas carecen del servicio del agua potable, 2 188 no cuentan con drenaje y 61 877 habitantes no cuentan con acceso a algún servicio de atención médica; estas son las carencias del segundo municipio más importante de San Luís Potosí, y éstos son los reclamos de miles de soledenses que piden atención a sus problemas.
También está el caso de los vecinos de Tinaja, Purísma y Cándido Navarro que piden la introducción del drenaje, que se pavimenten sus calles, o sus caminos, como el de Tinaja a Purísima que está totalmente destruido. Los habitantes de estas localidades a principios de año, visitaron al presidente Ricardo Gallardo, y le entregaron por escrito sus peticiones; a la fecha, después de muchas vueltas y entrevistas con sus funcionarios y en particular con el secretario general del ayuntamiento, Pedro Olvera Vázquez, no les han dado respuestas satisfactorias, sólo evasivas y argumentos de que “no hay dinero”, que “necesita acordarlo con Gallardo”, pero nada. Vamos, este funcionario ni siquiera ha podido gestionar cobijas en esta temporada de frío para abrigar a esta gente que vive en condición de pobreza, en el “nivel 3”, según la página web del municipio.
Este es el motivo de que en próximos días, me han comentado, cientos de soledenses en manifestación pedirán la intervención directa del presidente municipal para que les den solución a sus demandas. Aquí el presidente tendrá la oportunidad de demostrar toda su “gallardía” en dar atención a sus ciudadanos.