Contrario a lo que los ciudadanos mexicanos pudieran pensar sobre el trabajo de sus legisladores que es en beneficio de cada uno, que velan por el interés de todos, pero sobre todo, que trabajan proponiendo reformas encaminadas a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, pues no es así, al menos algunos diputados del PAN hacen propuestas pero en contra del pueblo, bajo el argumento de proteger a los funcionarios de “actos terroristas”.
Recientemente, el presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de Senadores, el panista Alejandro González Alcocer incluyó un capitulo nuevo en las propuestas hechas por el presidente Felipe Calderón, para equiparar a los movimientos sociales, y por ende las protestas como actos terroristas.
La propuesta, entonces, resulta retrógrada, sobre todo porque el capítulo nuevo presentado ante los legisladores fue redactado desde la consejería jurídica de la Presidencia de la República, y en él se propone endurecer penalmente a los movimientos sociales, y desde luego, a quienes los dirijan, con penas de hasta 40 años de prisión.
Y aunque la comisión dictaminadora de la denominada miscelánea fiscal se encuentra revisando la propuestas panista, el solo hecho de presentar un nuevo capítulo con tales ideas es un reflejo del rechazo que tienen los legisladores, emanados del PAN, hacia el derecho que tiene la población de exigir que cumplan con su trabajo.
Su idea de que los ciudadanos, aquellos electores que en campaña los apoyaron para llegar al poder no reclamen en lo más mínimo. Es una postura y una política retrógrada, en donde prácticamente la nula democracia termina por ser pisoteada.
Habrá que dejarle claro al legislador panista que el pueblo tiene derecho a exigir que se le cumplan sus demandas, pero también hacer consientes a los funcionarios de que para eso están en el poder, para representar los intereses de todos, y no al revés , mucho menos para cerrar las puertas a los mexicanos.
Sin embargo, la protesta social es consecuencia del mal trabajo que hacen algunos gobernantes, por lo que sí de verdad los senadores buscan que no haya protestas, su responsabilidad es la de cumplir con cada uno de los mexicanos, llevando obras de impacto social a sus comunidades, generar empleos y brindar seguridad; es decir brindar una calidad de vida cada vez mejor para todos.
La historia ha dado cuenta de que la política mexicana sirve al revés, son precisamente los políticos quienes se enriquecen al llegar al poder, saquean las finanzas públicas. Mientras los ciudadanos de las comunidades y colonias más apartadas son cada vez más pobres.