La verdad es que resulta indignante y estremecedor lo que sucede todavía en nuestro país, por un lado nuestro gobierno tratando de convertirse en el paladín defensor de los derechos humanos de algunas personas en el extranjero, y por el otro, vemos casos de represión, de huelgas de hambre, de persecución y, últimamente, de secuestro masivo contra gente humilde en nuestro país, sí, en nuestro país, sin que el gobierno diga esta boca es mía.
El gobierno y la prensa, de esta última hay sus excepciones, en días pasados nos atiborraron con las imágenes del cubano “Fariñas” cuando estaba en huelga de hambre, cuando nosotros también teníamos aquí a unos trabajadores del SME en huelga de hambre que exigían ejemplarmente sus derechos a tener un trabajo seguro y, sin embargo, la prensa y el mismo gobierno, no los atendía ni les dio la misma difusión que a otros casos como el arriba señalado.
Nosotros, los antorchistas, estamos siendo víctimas en estos días de una de las violaciones más flagrantes a los derechos humanos sin que el gobierno haga nada, me refiero al caso de 25 campesinos de Santo Domingo Yosoñama, de 35, que fueron secuestrados por delincuentes de San Juan Mixtepec desde hace ya casi dos meses y medio en el estado de Oaxaca. El problema se deriva de la vieja lucha que estas dos comunidades tienen por mil 700 hectáreas que, a decir de los campesinos, son tierras muy ricas en madera y, como sucede casi siempre, los intereses caciquiles buscan por todos los medios a su alcance cómo apropiarse de los recursos naturales de las comunidades. Yo personalmente he visto de cerca algunos problemas agrarios, conflictos entre dos comunidades por tierras, pero debo aceptar que no he visto tanta barbarie como se está presentando en Oaxaca.
El Gobierno del estado está propiciando con su pasividad, el agravamiento del conflicto como sucedió el día siete del presente mes y donde resulto asesinado de un tiro en la frente, Simón Antonio Santos y 4 heridos de gravedad, indígenas de Santo Domingo Yosoñama y víctimas de los delincuentes de Mixtepec, delincuentes y fanáticos que al ver que el estado no interviene, que los solapa, simplemente están aprovechando el momento para tratar de posesionarse de las tierras. Lo que pasa en Yosoñama es una muestra más de que en México la violación de los derechos humanos es una constante, somos candil de la calle y oscuridad en nuestra casa. Ahí está un caso que amerita urgentemente la intervención de las más altas autoridades de este país y del mismo gobernador de Oaxaca, qué se espera para actuar cuando hay 25 mexicanos secuestrados y ya hay muertos y heridos. ¿Dónde está pues el Estado de Derecho del que tanto se evoca a los cuatro vientos?, ¿quién es el encargado de velar por la paz y la tranquilidad en Oaxaca? Todo mundo tenemos claro que es el gobierno, pero la realidad nos dice que cuando se trata de gente humilde no existe la ley, el derecho, y por eso es entendible que la misma prensa calle lo que en el caso de que hubiera sido un poderoso el afectado ya nos hubieran enloquecido con tanta información.
Eso es lo que está pasando en aquel estado y los antorchistas de todo el país como vemos que no se quiere intervenir para liberar a nuestros compañeros y parar la violencia solapada por las autoridades estatales, iniciaremos una campaña nacional de denuncia por todos los medios a nuestro alcance, contra el gobierno de Oaxaca y así exigir la inmediata liberación de los campesinos secuestrados. Quizás nos cueste mucho trabajo, sudor y sangre hacer que se imparta correctamente la justicia, pero no me queda la menor duda de que cuando el pueblo se une, lo logra.
* Colaboraciones anteriores