La realidad mexicana se complica cada día más: violencia en todo el país, problema en la educación, falta de vivienda, salarios muy bajos, hambre; agravado todo por una ceguera política de la clase en el poder para enfrentar los problemas de México.
En días recientes, tuve la oportunidad de visitar comunidades de los indígenas Mayos de Navojoa, Sonora, y el panorama que se aprecia es de un pueblo con hambre, carente de una vivienda digna, habitan aún casas de adobe y palos entretejidos, enjarrados de lodo; para enfrentar las lluvias nuestros “piadosos gobernantes” les reparten hules como impermeabilizantes que al primer viento fuerte salen volando. La gran ayuda del gobierno. A esto se suma lo incomunicado de algunos de ellos debido a los pésimos caminos de terracería y el mal servicio de transporte, problemas tan viejos como sus comunidades; por el polvo con que se sale de las veredas, parece que al viajante lo arrastraron por todo el camino. Viven la mayoría de ellos como jornaleros agrícolas en los campos de papa, cártamo, tomate, tomatillo, chile y reciben un salario diario de 80 pesos, iniciando la jornada a las cuatro de la mañana y terminando a las cinco de la tarde. Más o menos esto es lo que pude apreciar.
¿Qué trasmite una situación así? Pues la verdad es que mientras unos países presentan sus avances tecnológicos al mundo, orgullosos de lo que son, los mexicanos, por lo que estoy viendo, nos hundimos cada día más. Un pueblo como este de los Mayos viviendo al día con 80 pesos ya podemos imaginarnos como han de vivir, si tienen que comer, pagar luz, agua, educación, calzado, etcétera. Fácilmente se puede llegar a la conclusión de que estamos ante gente que tiene hambre, que no come o si come no es lo suficiente y de ahí viene lo demás, que no tengan una vivienda de material, resistente a los aguaceros u otras inclemencias del tiempo, que no eduquen a sus hijos y que, por lo tanto, esta comunidad, como muchas otras del país, esté considerada como de alta marginación.
Esto es lo que nosotros exhibimos al extranjero, miseria para el pueblo trabajador y una riqueza que lastima, que insulta, la que tienen los potentados. Una ceguera política es lo que se observa en la clase gobernante para enfrentar los graves problemas, pero si todo mundo sabe, el pueblo pobre lo sabe y no necesita para conocer su realidad ir a estudiar a Yale, que el problema que tenemos los mexicanos, la madre de todos los problemas, es el sistema capitalista en que vivimos.
El gobierno actual está armando hasta los dientes a los cuerpos policiacos, se está destinando muchos recursos a la policía, miles y millones de pesos a promover a los partidos políticos, los recursos que el gobierno destina para alentar el desarrollo en las diferentes ramas productivas como la agricultura, pesca, etcétera, no llegan a los que más los necesitan sino a unos cuantos amigos de los que están en el poder, se saquea al país en cada sexenio hasta más no poder, todo esto está sucediendo pero no se le resuelven los problemas a las mayorías, como el ejemplo que cito aquí de los indígenas Mayos que viven con muchas carencias, que no comen, que viven en la pobreza, esta situación tan delicada aunque no la quiera aceptar ni ver el gobierno actual, la realidad se impondrá y entonces, por ello, no esperen que la gente pobre que es la mayoría de este país respalde el llamado a la unidad nacional.
* Colaboraciones anteriores