En los días que corren, los partidos políticos están seleccionando a sus precandidatos para elegir candidatos que participarán en la contienda electoral para elegir diputados federales el próximo 5 de julio. Los medios de comunicación están dando cuenta de las dificultades con las que están chocando los dirigentes de los institutos políticos para seleccionar a los hombres y mujeres que los representarán en dicha contienda. En todos los partidos se han presentado enfrentamientos de grupos que impulsan a sus precandidatos, lo que a su vez ha ocasionado molestias de unos e incluso divisionismo al interior de los partidos. Para el 31 de enero se inician las precampañas que a más tardar deben concluir el 11 de marzo.
La actual Cámara Federal de Diputados está integrada por 206 diputados del PAN, 127 del PRD, 106 del PRI y 71 del resto de los partidos llamados pequeños: Acción Nacional constituye la primera fuerza, el de la Revolución Democrática la segunda y el Revolucionario Institucional la tercera. En el próximo proceso electoral federal nadie está seguro de quién ganará la mayoría en la LXI Legislatura en la Cámara de Diputados, ya que en la actualidad la identidad partidaria es muy vacilante, pues en un período relativamente corto el porcentaje de votos obtenidos por partido ha variado mucho. El PRI en el 2003 fungió como primera fuerza, en el 2006 pasó a la tercera y hoy lidera las encuestas y se enfila a obtener un mayor número de diputados. El PAN ha ganado las dos últimas elecciones presidenciales, pero el PRI ha vencido en los procesos estatales y el PRD, que hace dos años estuvo a punto de ganar la Presidencia, hoy se encuentra sumamente debilitado por el divisionismo interno.
El proceso electoral se vislumbra difícil y muy competido, pues el partido que obtenga la mayoría en la Cámara Federal se posicionará mejor para el 2012 en la elección presidencial, lo que se reflejará también en los estados: aquí en Veracruz, el partido que gane la mayoría de las diputaciones tomará una ventaja considerable para el 2010, año en que se elegirá al gobernador del estado. En una verdadera democracia, las cosas serían relativamente sencillas, porque el partido que tuviera mejor programa, en el que se recogieran los intereses y las aspiraciones de la clase trabajadora empobrecida, que constituye la mayoría de este país, y que además fuese consecuente entre su decir y su actuar, tendría asegurada la victoria y se haría del poder político en todo el país.
Pero queda la impresión de que los ciudadanos no tienen la percepción de que en México exista verdadera democracia, hecho que oscurece y llena de pesimismo la realidad política del país: un gran porcentaje del electorado ve con desencanto la contienda electoral, pues ya no cree en los partidos. A esto, hay que agregarle la guerra de ataques y descalificaciones entre los aspirantes a través de los medios masivos de comunicación; la guerra sucia instrumentada por algunos gobiernos para golpear y alinear a los movimientos sociales y no permitir la independencia de pensamiento para elegir libremente a quienes considere los mejores hombres y mujeres para que los representen. Hay que sumarle también, los efectos de la crisis económica que golpea al mundo entero, así como la actuación de los medios de comunicación, que a veces confunden en lugar de informar objetivamente la realidad social y política del país. La partidización de los programas oficiales por algunos gobiernos y el uso indiscriminado del dinero para aprovecharse de la miseria y la ignorancia en que desafortunadamente viven miles de mexicanos aún. Todo esto hará que se incremente el abstencionismo en este proceso electoral para elegir a diputados federales.
En Veracruz, el Partido Revolucionario Institucional es el único que a estas alturas tiene definidos ya las fórmulas que los representarán en la contienda. Los otros aún están en eso. Evidentemente que no sólo los partidos tendrán un papel importante en los resultados electorales, los candidatos como personas jugarán un papel determinante, dependiendo del papel que hayan desarrollado en los puestos que ocuparon con anterioridad: algunos se condujeron con responsabilidad y sencillez, se mantuvieron cerca de la gente y ayudaron al desarrollo del estado y del país. Otros, perdieron el piso y se dedicaron a todo, menos a servirle a la ciudadanía, a éstos seguramente no les irá bien. También será determinante la actitud y la eficacia con la que estén actuando los funcionarios pertenecientes a los partidos que actualmente gobiernan en los distintos niveles de gobierno. Habrá presidentes municipales, funcionarios públicos y líderes que sumen muchos votos a los candidatos de sus partidos, pero habrá otros que se los resten: faltan aún 5 meses para las elecciones, todavía se está a tiempo de remediar algunas cosas que los gobiernos no están haciendo bien.
* Colaboraciones anteriores
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