Influenza política
¿Por qué el gobierno federal panista no ha aplicado una emergencia sanitaria como la del primer semestre de este año, ahora que la influenza AH1N1 afecta a 62 mil personas y ha matado a casi 500?
Porque la pandemia es menos peligrosa de lo que entonces se dijo y porque el tratamiento de shock que se nos impuso entonces –parálisis integral de actividades públicas en el DF y otras entidades—tenía como propósito meter miedo a la gente a fin de intentar controlarla políticamente a través del temor colectivo.
El gobierno federal de Felipe Calderón, asociado con el perredista del DF y el priista del Estado de México --cuyos principales responsables son curiosamente los precandidatos presidenciales más connotados para el 2012-- usó una estrategia de manipulación de masas que los gringos han utilizado en otras naciones en acciones de guerra, subversión política y golpes de estado.
En los días de la emergencia sanitaria se venían las elecciones parlamentarias de julio, todas las encuestas preconizaban la debacle política del PAN y Calderón supuso que asustando a la masa con la influenza porcina muchos mexicanos buscarían refugio inconsciente en “papá gobierno”.
Pero no ocurrió tal cosa porque después de muchos años de epidemias mayores como la pobreza generalizada, el desempleo masivo, los bajos salarios, la inestabilidad laboral y la migración a Estados Unidos, una plaga más como la peste porcina no iba a asustarlos.
El tratamiento del shock aplicado a nivel colectivo fue propuesto en los años 60 por el economista estadunidense Milton Friedman –sí, el mismo teórico del neoliberalismo—a fin de imponer medidas económicas drásticas aprovechando la situación de desorientación que los grupos humanos suelen enfrentar tras alguna calamidad física o política (epidemias, terremotos, guerras, crisis económicas, etc).
El neoliberalismo fue introducido inicialmente en Chile tras el golpe militar de Augusto Pinochet contra el gobierno socialista de Salvador Allende en 1973.
Antes la CIA, la agencia de espionaje, sabotaje y desestabilización externa del gobierno de Estados Unidos, utilizó el método de control siquiátrico (electroshock) para experimentar fórmulas de ablandamiento, desorientación mental (lavado de cerebro) y confesión forzada a prisioneros, líderes de oposición y espías. etc.. La práctica de algunas de estas experiencias fue recientemente denunciada en la prisión militar estadunidense de Guantánamo, Cuba.
La aplicación colectiva de la doctrina del tratamiento del shock se realiza obviamente con la colaboración de los medios de comunicación masiva y las principales instituciones públicas y privadas con influencia social, económica y política en las comunidades (gobiernos, partidos, iglesias).
Pero ni así pudo el gobierno panista, cuya mediocridad anda por las nubes y su credibilidad por los suelos. (barbicano@yahoo.com) |