Torpe y autoritario
El Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stigliz, dijo hace un par de días que a nivel mundial el gobierno mexicano ha tenido uno de los “peores manejos de la crisis económica”.
Criticó su lentitud y falta de fortaleza para actuar, su complacencia con el sector financiero nacional, su falta de apoyo a las pequeñas y medianas empresas –buen número de las cuales está quebrando—y su reciente gestión fiscal, en particular el aumento a los impuestos al Valor Agregado (IVA) y Sobre la Rente (ISR).
“La posición de México ante la crisis inusual, no tiene muy fuerte estímulo, es relativamente débil el estímulo”, dijo Stigliz, investigador de la Universidad de Columbia de EU.
El análisis de Stigliz se suma a muchas voces calificadas del exterior y el interior, entre ellas las de economistas nacionales, varias instituciones académicas (UNAM, UAM, etc) y aun cámaras empresariales. La mayoría de las críticas coincide en la necesidad de un cambio de modelo económico.
Pero el gobierno federal panista encabezado por Felipe Calderón no oye, no entiende y no hace caso.
¿Por qué?
Porque es un gobierno ineficiente, torpe, débil y autoritario. Su debilidad deviene no sólo del alto grado de incertidumbre técnica de su personal gubernativo, sino también de su dependencia política hacia instituciones externas y al equipo hacendario que le impuso el PRI desde el año 2000.
Por ello el gobierno panista no puede salirse del patrón monetarista en que está aherrojado junto con el país entero. Por ello ha tenido que tragarse el presupuesto y la miscelánea fiscal que le impuso el PRI para el año 2010.
Calderón no se atreve a dejar de lado este guión porque el PAN, su partido, es una organización carente de la fuerza política necesaria para desafiar a la tecnocracia priista que realmente gobierna México.
La debilidad política del PAN –sus activos electorales no representan actualmente el 30 por ciento de la votación—no explica ni justifica las torpezas de su gobierno, pero sí aclara la razón de tantos desvaríos cometidos en tan poco tiempo.
La debilidad panista explica la improvisación de políticos de mojiganga como Vicente Fox, Marta Sahagún, Alberto Cárdenas, César Nava, Teresa Gurza o al propio Calderón, cuya única capacidad de oportunismo consiste en colgarse de cualquier deportista exitoso para salir en las fotos y hacerse publicidad.
¡Ya lo verá la gente hoy viernes colgado de la fama de Cuauhtémoc Blanco!
¡Algún mago o alquimista del PRI se sacó de la manga estos personajes para reírse de ellos y terminar de darle en la torre al país!
(barbicano@yahoo.com) |