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AL C. LIC. MELQUÍADES MORALES FLORES
GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE PUEBLA
AL C. PROCURADOR GENERAL DE JUSTICIA EN EL ESTADO
A LA OPINIÓN PÚBLICA
ASESINAN A OTRO ANTORCHISTA EN HUITZILAN El día de ayer, domingo 4 de abril de los corrientes, a una hora todavía no bien precisada por las investigaciones, fue arteramente asesinado el compañero Ramírez Velázquez Gobierno. El hecho ocurrió en un paraje conocido como “La Escorial”, ubicado en algún punto del camino serrano que comunica a Huitzilan de Serdán con la cabecera municipal de Zapotitlán de Méndez.
Por el modus operandi de los asesinos, así como por el calibre y por el tipo de armas con que fue perpetrado el incalificable crimen, no parece haber lugar a la duda razonable de que sus autores son los mismos que, hace casi un mes (el 29 de febrero de este mismo año), asesinaron al compañero Máximo de la Cruz Rivera, en el poblado de Xinachapa, también municipio de Huitzilan, tal como lo denunciamos con toda oportunidad en desplegado aparecido en la prensa poblana de fecha 8 de marzo de los corrientes.
Ahora bien, en el documento de referencia, así como en previas y posteriores declaraciones a los medios, dejamos perfectamente claro que los asesinos de Máximo de la Cruz son sicarios pertenecientes a la autodenominada Unión Campesina Independiente, la temida y tenebrosa UCI, responsable directa de la masacre que vivió Huitzilan de Serdán durante casi diez años (1974 a 1984), y que cobró la vida de más de un centenar de Huitziltecos, entre los que no faltaron ancianos, mujeres y niños indefensos.
A mayor abundancia, otro hecho, además de las circunstancias de este nuevo crimeny las armas con que se ejecutó, habla en favor de la hipótesis de que se trata de los mismos criminales. Ramírez Velázquez Gobierno fue el primer presidente municipal antorchista que gobernó Huitzilan de Serdán (trienio 1984 – 1987) y que puso fin, con esa acción, a la era de control absoluto y de terror indiscriminado que la UCI venía ejerciendo desde cuando menos diez años atrás. Los cabecillas de la organización criminal nunca se lo perdonaron y, por eso, desde siempre, lo mantenían amenazado de muerte. Es obvio, pues, que su asesinato no es otra cosa que el cumplimiento de esa amenaza.
En el desplegado que mencionamos, y en todas nuestras manifestaciones públicas relacionadas con el crimen del compañero Máximo de la Cruz, dejamos claramente asentada nuestra exigencia legítima en el sentido de que las autoridades correspondientes debían actuar con toda rapidez y eficacia para encontrar y castigar a los culpables, pues, de no actuarse con toda oportunidad, dijimos, es un hecho que pronto tendremos que lamentar nuevos asesinatos. Crimen que no se castiga se repite, afirmamos en esa ocasión.
Pues bien, a pesar de la puntualidad de nuestra denuncia y del derecho que obviamente nos asistía y nos asiste, no se nos hizo caso. Hasta el día de hoy el crimen de Máximo de la Cruz sigue absolutamente impune; no hay un solo detenido por esa causa y sus verdugos, plenamente identificados por la opinión pública huitzilteca, se pasean con toda tranquilidad sin que nadie ose tocarles ni un pelo.
Por eso hoy, ante el asesinato de nuestro compañero Ramírez Velázquez Gobierno, tenemos todo el derecho legal y moral para decir que, parte importante de la responsabilidad del mismo, recae sobre las autoridades Judiciales del Estado de Puebla, las cuales, con su lenidad y falta de acción, alentaron a los esbirros para repetir su hazaña.
Por este medio nos estamos dirigiendo, una vez más, a dichas autoridades y a su jefe nato, el Señor Gobernador del Estado, para que se haga justicia y se detenga, sin mayor tardanza ni pretextos, a los asesinos de ambos antorchistas. Es lo menos que están obligados a hacer, si realmente respetan el estado de derecho en que, se dice a cada rato, vivimos todos los mexicanos.
Pero, desconfiados y heridos por la indiferencia y el menosprecio con que ambas instancias nos han tratado hasta ahora, aprovechamos la oportunidad para informar a la opinión pública poblana que, esta vez, no esperaremos sentados la respuesta. Están ya en marcha los preparativos para una magna concentración en la capital del Estado, que se continuará con un plantón indefinido frente a palacio de gobierno en caso de ser necesario, y cuya fecha y hora daremos a conocer con toda oportunidad.
A la vista de la artera agresión de que estamos siendo objeto, confiamos en que nadie se atreverá a condenarnos ni a llamarnos intransigentes, como ha ocurrido, desgraciadamente, en ocasiones anteriores.
5 De Abril de 2004
MUY RESPETUOSAMENTE
COMITÉ ESTATAL DEL MOVIMIENO ANTORCHISTA.
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