El primer tomo de estas
Conferencias Obreras fue publicado en los lejanos días
de septiembre de 1999. Muchas y muy variadas ocupaciones, todas
ellas encaminadas a hacer crecer y consolidar una organización
que aglutine y otorgue sentido a la lucha de los trabajadores,
impidieron durante algún tiempo a su autor, el ingeniero
Aquiles Córdova Morán, revisar y preparar para su
edición el segundo tomo de las Conferencias Obreras. Habiendo
encontrado los medios para librar los obstáculos que estorbaron
para poner a punto y llevar a la imprenta este importante trabajo,
hoy nos congratulamos de poder poner, finalmente, en manos del
pueblo trabajador, este Segundo Tomo de las Conferencias Obreras.
Sabemos perfectamente que todo este tiempo, ha sido un reclamo
constante de los compañeros, simpatizantes y amigos, contar
con este importante material. No podía ser de otra manera.
Un aspecto fundamental del trabajo de nuestra organización
es la educación política de los trabajadores, la
comprensión cabal del lugar que ocupan en la sociedad y,
sobre todo, la asimilación de su tarea histórica,
que no es otra que la transformación radical de la sociedad
en otra más justa y más humana. Aquiles Córdova
Morán ha dedicado su vida a lograr esa concientización.
Con las armas del trabajo, la constancia y, quizá más
que otra cosa, con la de la paciencia, ha logrado transmitir parte
de su sabiduría y convicción profunda a varias generaciones
de luchadores sociales. En esa tarea, sus Conferencias Obreras
han jugado un papel determinante.
Las conferencias se remontan, en su primer tomo, hasta un 12 de
mayo de 1985, fecha en que, ante un pequeño público
de obreros industriales, Aquiles Córdova expuso, con esa
su forma sencilla capaz de lograr que el oyente entienda y sienta,
el tema “¿Qué es y qué busca Antorcha
Obrera?”. Termina ese primer volumen, con el examen cuidadoso
de la Historia del Movimiento Obrero Mundial, en una conferencia
impartida en el mes de mayo de 1989, en la cual se abordaron y
criticaron, además, algunos de los más importantes
intentos por reducir la actividad obrera a una simple lucha sindical
por mejoras económicas y apartar a los trabajadores y a
los sindicatos de la lucha política.
Las Conferencias Obreras que ahora aparecen, fueron impartidas
en el período que va del mes de junio de 1989 al mes de
mayo de 1998. Se ocupan de la Historia del Movimiento Obrero Mexicano,
e inician con Los Primeros Intentos de Organización y culminan
con un importante análisis acerca de la llamada Unión
Nacional de Trabajadores.
Al poner esta obra en las manos del público lector, creemos
que no está de más recordar las palabras de Vladimir
Ilich Lenin, quien dijo que sin teoría revolucionaria,
no hay movimiento revolucionario. El gran dirigente de la clase
obrera mundial colocó en primer lugar, como factor determinante,
la teoría, porque estaba convencido de que sin la teoría
que explicara, fundamentara y, sobre todo, orientara la lucha
de los desposeídos, podría haber resistencia a la
explotación, pero no sería nunca una actividad fecunda
que diera paso a una sociedad superior.
Todo es historia; conocer nuestra historia, es conocernos a nosotros
mismos. Así se explica que una de las intentonas reaccionarias
del régimen sexenal en turno, haya sido la de eliminar
de la educación secundaria una buena parte de la Historia
de México: la relativa a la época anterior a la
conquista; así debe entenderse también que algunos
de los teóricos de las clases dominantes machaquen con
insistencia la idea de que México debe reconciliarse con
su pasado, queriendo decir con ello que debemos olvidarnos de
las luchas históricas que explican nuestra realidad actual.
Pero no puede haber olvido ni reconciliación posible, porque
el pasado de abusos, de resistencias y enfrentamientos, no ha
terminado. Cada vez hay más pobres y los pobres siguen
siendo más pobres en México y en el mundo. Cada
vez son más enérgicas y decisivas las luchas en
favor de la justicia social en México y en el mundo, cada
vez es más necesaria la teoría que ilumine al movimiento
revolucionario.
La tarea que se ha impuesto el Maestro Aquiles Córdova
Morán va en ese sentido. Proveer a la clase obrera, y a
sus aliados de la ciudad y del campo, de conocimientos y explicaciones
sobre las luchas sociales decisivas del pasado, no en uno más
de los frentes de batalla entre los débiles y los poderosos,
sino en el frente de la producción, en el frente estratégico
en el que se encuentran, precisamente, quienes producen toda la
riqueza social: los obreros. Sólo conociendo esas luchas,
sus razones y sus efectos, podremos explicar el México
en que vivimos y podremos contribuir a levantar el México
del futuro.
LA COMISIÓN NACIONAL DE PUBLICACIONES México, D.F. Diciembre de 2005