MOVIMIENTO ANTORCHISTA


Conferencia 1
Conferencia 2
Conferencia 3
Conferencia 4
Conferencia 5
Conferencia 6
Conferencia 7
Conferencia 8
Conferencia 9
Conferencia 10
Conferencia 11
Conferencia 12
Conferencia 13
Conferencia 14
Conferencia 15
Conferencia 16
 
 
 
 
.:: CONFERENCIAS OBRERAS ::.

PRIMER TOMO / CONFERENCIA 4
La Base Material de la Lucha de Clases
Importancia de Estudiar la Historia del Movimiento Obrero

SEGUNDA PARTE

Agosto de 1985

Aunque no viene mucho a cuento, vaya, no está tan ligado al tema, a mí me preocupa que a veces los trabajadores muestren cierto temor, cierta apatía, cierta indiferencia hacia la lucha y hacia la organización. En parte, es explicable: trabajan todo el día pegados a la máquina y, como dice Marx, no viven para trabajar sino que trabajan para vivir. Para el obrero moderno, el trabajo no es una manera de vivir, no es una manera de manifestar sus capacidades intelectuales y físicas: un artista cuando pinta o un cantante cuando canta, lo hace con gusto, lo hace con emoción porque es algo que siente dentro de sí y lo expresa. El trabajo es el arte del trabajador, debería ser, mejor dicho, el arte del trabajador; el trabajador debería sentirse feliz cuando trabaja porque es la manera de manifestarse, es su manera de vivir; el hombre debería de trabajar para poder vivir, es decir, vivir en el trabajo. Pero el obrero no siente eso ¿por qué? Porque, en primer lugar, lo obligan a hacer cosas que muchas veces no le gustan; lo obligan a hacerlo durante jornadas agotadoras, de ocho horas mínimo; además, lo obligan a hacer eso por un salario de hambre con el que apenas puede mantener a su mujer y a sus hijos. Así es que el trabajo, para el obrero, lejos de ser un gusto como debiera ser para todo hombre, lejos de ser la realización de sus aspiraciones más hondas, es un martirio, es una esclavitud. Marx dice: el obrero es el esclavo moderno. Así que es explicable decía yo, que cuando el obrero abandona la fábrica, que es su cárcel, lejos de buscar el estudio o la lucha busque más bien la forma de embrutecerse para olvidarse de su miseria, busque pasatiempos fútiles, como puede ser ponerse a ver la televisión o como puede ser irse a un partido de fútbol; quiere olvidarse de todo lo que huela a fábrica. Al obrero, el solo ruido de su familia le molesta porque todo el día está oyendo el "chaca‑chaca" de la máquina; sale con los nervios de punta, no quiere que lo toquen. En esas condiciones, repito, se explica que a veces haya esa apatía para el estudio.

Pero, compañeros, en el hombre juega un papel muy importante la inteligencia, el hombre no es como el animal ni como el árbol, el hombre tiene una conciencia, una inteligencia que lo tiene que llevar a actuar como la inteligencia, como la razón lo indican. Y en este caso, la razón nos indica que por duro, por difícil, por molesto que sea asistir a estas reuniones (que sí lo son, yo comprendo), por cansado que les resulte venir, hay que hacerlo, compañeros, porque éste es el camino para podernos sacudir una situación tan terrible como la que vivimos. Yéndonos al campo de fútbol, o a la cerveza, o a la televisión, a la mejor descansamos, pero por ese día. Porque al día siguiente hay que volver a la friega. En cambio, luchando organizadamente podemos conquistar un descanso más duradero y, además, vamos a conquistar algo mucho más importante, que también ayuda a descansar, y es la paz de nuestra conciencia, compañeros; porque el que no lucha para liberarse de la esclavitud, no está en paz con su conciencia. En cambio, el que lucha está en paz con su conciencia.

Y eso es lo que nosotros, los antorchistas, deseamos para ustedes: que descansen, no un ratito, para al día siguiente volver a la terrible esclavitud de la fábrica, sino que conquisten un descanso más prolongado, más profundo, que es el de la lucha y el de estar en paz con su propia conciencia. Así es que, no le tengan miedo al estudio, a la organización y a la lucha.

Compañeros, no lleguen tarde, no falten a las reuniones, hagan el esfuerzo por cumplir. Yo sé lo que les cuesta a ustedes, yo sé lo difícil que es hacer esto, pero es necesario y, además, es el único camino para que vayamos aflojando las cadenas con las que nos tiene sujetos el patrón.

Con esto, compañeros, creo yo que podemos dejar más o menos redondeada la parte que yo había hablado de darles a ustedes cierta fundamentación económica de la lucha. 

VI. ¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE LA  HISTORIA?

 Pasemos ahora a la historia del sindicalismo. No me voy a tardar mucho, he prometido y creo que es lo correcto, no hacer muy largas estas pláticas para no cansarlos a ustedes, simplemente haré una introducción.

Miren, compañeros, vamos a platicar en pocas sesiones tampoco quiero hacer muy largo el tema‑ sobre la historia del movimiento sindical, sobre la historia del movimiento obrero. ¿Por qué razón?, se preguntarán ustedes ¿qué importancia tiene el que nosotros sepamos la historia del movimiento obrero?

En primer lugar, la historia es una ciencia, toda historia: la historia de México, la historia de América, la historia del mundo, la historia de la música, la historia de las matemáticas. Toda historia es una ciencia. La historia del movimiento obrero es también una ciencia. Y la historia es una ciencia que consiste no sólo, como decía la antigua definición, en el relato de los hechos pasados, sino, además, en la explicación de las causas que generaron esos hechos, en el estudio de las consecuencias que produjeron esos hechos, y en el descubrimiento de leyes y principios que gobernaron esos hechos y que pueden ser aplicables en el futuro cuando se presenten hechos parecidos. Nunca se van a presentar hechos iguales, pero parecidos sí y, entonces, conocer por qué causas en el pasado hubo una guerra, qué consecuencias tuvo esa guerra, qué leyes gobernaron esa guerra, nos puede servir para que, en el futuro, cuando se vuelvan a presentar condiciones parecidas, sepamos entrar a la guerra o, cuando menos, cómo actuar, cómo manejar esa nueva guerra para provecho del pueblo.

Así pues, ¿por qué es importante que estudiemos la historia del movimiento obrero? Porque en el pasado, es decir, en esta historia, ha habido luchas, ha habido demandas, ha habido planteamiento de problemas por parte de los obreros, y ha habido a veces éxitos y, a veces, derrotas, muertes, encarcelamientos, represiones masivas.

Todo esto, compañeros, tiene una causa y tiene una consecuencia. Nosotros, los obreros mexicanos de estos días, debemos conocer qué ha pasado, cómo ha pasado y por qué ha ocurrido así, para que en el futuro podamos comportarnos con suficiente inteligencia, aprovechando la experiencia que nos legaron quienes lucharon y murieron primero que nosotros. Conocer lo que otros obreros en otros lugares del mundo han logrado, o las derrotas que han sufrido, o los errores que han cometido, es algo que nosotros tenemos que saber para no volver a cometer los mismos errores, para no volver a caer en los mismos agujeros y, en cambio, para ir garantizando, cada vez más, mejores éxitos para nuestros sindicatos y para nuestra clase. Esta es la importancia de conocer la historia del movimiento obrero.

INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
admin@webdesign.net.mx

Moviemiento Antorchista de México - Todos los Derechos Reservados 2004 ©
antorcha@antorchacampesina.org.mx