MOVIMIENTO ANTORCHISTA


Conferencia 1
Conferencia 2
Conferencia 3
Conferencia 4
Conferencia 5
Conferencia 6
Conferencia 7
Conferencia 8
Conferencia 9
Conferencia 10
Conferencia 11
Conferencia 12
Conferencia 13
Conferencia 14
Conferencia 15
Conferencia 16
 
 
 
 
.:: CONFERENCIAS OBRERAS ::.

PRIMER TOMO / CONFERENCIA 7
Historia del Movimiento Obrero
La Revolución Industrial y la Fase Utópica del Movimiento Obrero 3a Parte

PRIMERA PARTE

Noviembre de 1985

1. INTRODUCCION.

Compañeros, vamos a continuar con nuestras pláticas desarrollando el tema de la historia del movimiento obrero.

La última vez dejamos el asunto hasta el momento del surgimiento de la clase obrera moderna a partir de los talleres artesanales de la época feudal. Vimos cómo se pasó del artesanado feudal a la cooperación simple y de ésta, mediante la división de las operaciones de que se compone la elaboración de un producto entre los diferentes trabajadores, a lo que se conoce como la manufactura. Vimos también cómo, por el continuo crecimiento de la demanda de mercancías, llega el momento en que tampoco la manufactura se da abasto para satisfacer dicha demanda y surge con mucha fuerza la necesidad de idear algo nuevo, que realmente revolucione la producción y permita fabricar mercancías en grandes cantidades. Surgió así, dijimos, la invención de las grandes máquinas‑herramienta que tuvieron como efecto inmediato multiplicar en muchas veces, en cientos de veces, la capacidad productiva del obrero. Fue como si al obrero, dijimos, de pronto le hubieran nacido más manos y como si su fuerza se hubiera multiplicado hasta ser la de un gigante. Con la maquinización de la producción, ésta aumentó de la noche a la mañana en enormes cantidades y se pudo así satisfacer plenamente los requerimientos de la demanda.

Ahora bien, con la aparición de las grandes fábricas, equipadas con máquinas modernas capaces de producir en grandes cantidades, movidas ya no por la fuerza física del obrero sino con vapor o electricidad, y atendidas por cientos y a veces por miles de obreros, surge, en forma definitiva, el sistema capitalista de producción y con él la clase obrera moderna. Hasta aquí habíamos dejado el asunto. Ahora continuamos.

2. LA FASE TEMPRANA DEL CAPITALISMO.

El capitalismo empieza a aparecer en las ciudades italianas del mar Adriático, es decir, en los puertos, ciudades que están en las orillas del mar, principalmente Génova y Florencia. La razón estriba, precisamente, en que son ciudades que están a la orilla del mar Mediterráneo (un mar europeo que algunos de ustedes han de haber oído nombrar) lo cual les facilita mucho el comercio con Oriente, con los países árabes, con China, con la India, etc. El comercio con Oriente demanda mercancías en gran cantidad y esto obliga, primero, a la rápida transformación de los talleres feudales y luego a su transformación en fábricas más avanzadas, organizadas al estilo capitalista. Lo mismo ocurre con ciertas ciudades de Holanda y de Bélgica: la ciudad de Brujas, la ciudad de Flandes, que son ciudades a la orilla del mar y que tienen salida al océano Atlántico y, por lo mismo, también pueden comerciar.

A medida que avanza el fenómeno, estas ciudades que han experimentado un gran impulso hacia la producción mercantil, van propagando su influencia hacia el interior del continente y hacia otros países, comprándoles materias primas, vendiéndoles los productos que les llegan de Oriente, etc. O sea, que intensifican el comercio con el resto del continente. En poco tiempo el fenómeno se extiende a Inglaterra, que es una isla como ustedes saben, y que por lo mismo tiene las puertas abiertas hacia el mar. Por lo mismo, pronto dominó el comercio mundial y se convirtió en la cuna del capitalismo. O sea que habiendo empezado en las ciudades de Italia y en las ciudades de los países bajos (Bélgica, Holanda) el capitalismo emigra hacia Inglaterra y allí echa raíces hasta alcanzar su plena consolidación durante el siglo XVIII.  

3. LOS INVENTOS QUE REVOLUCIONARON LA PRODUCCIÓN.

Es en Inglaterra donde se crean en forma ya clásica, en forma acabada, los primeros grandes centros fabriles con maquinaria moderna, con grandes concentraciones de obreros asalariados que producen en grandes cantidades. Este proceso madura, repito, durante todo el siglo XVIII. La causa profunda de que Inglaterra sea la madre del capitalismo reside en su inmejorable situación geográfica para el comercio ya que, por su carácter de isla, tiene un ilimitado acceso al mar. Pero el motivo más inmediato consistió en que la gran necesidad de surtir de mercancías buenas, baratas y en abundancia a sus clientes, obligó a los ingleses a ingeniárselas para crear las primeras máquinas herramienta.

En efecto, durante todo el transcurso del siglo XVIII no cesaron en Inglaterra los esfuerzos por crear máquinas que revolucionaron la producción sobre todo en la rama de la industria textil.

Basados en una analogía con el mecanismo del reloj, los primeros inventores crearon el molino para moler trigo, el cual se componía de una serie de ruedas y engranajes muy parecidos a los del reloj mecánico, solo que más grandes y reforzados, que eran movidos aprovechando las caídas de agua.

Se sabe que los primeros telares mecánicos y de alta producción, que se usaron en Inglaterra, eran también movidos por esta fuente de energía natural, las caídas de agua, antes de que se descubriera el uso del vapor y de la electricidad.

Apoyándose en ambos descubrimientos (el reloj mecánico y el molino de trigo movido por agua) los inventores ingleses procedieron a desarrollar, sobre todo, como ya dijimos, la maquinaria textil.

Así, Kay, en 1733, inventó la lanzadera, un mecanismo que reemplazaba la operación con la canilla; en 1738 White y Paul inventaron los rodillos con los cuales se reemplazaban los dedos del tejedor. En ese mismo año Highs construyó, completa, la primera máquina de hilar.

En 1765 Hargreaves inventó una máquina de hilar con 16 y 18 husos que aumentaba enormemente la producción; en 1769 Watt construyó la primera máquina de vapor y, finalmente, en 1785, esto es, ya casi al finalizar el siglo XVIII, Cartwright construyó el primer telar mecánico moderno.

Estos inventos, muy brevemente resumidos, dieron el impulso decisivo a lo que se conoce como la revolución industrial que tuvo su origen, precisamente, en Inglaterra. Con ellos la industria inglesa del vestido sufrió una auténtica revolución y sirvió de modelo a las demás ramas industriales que pronto siguieron su ejemplo. La gran industria moderna, pues, pronto fue la actividad principal, el rasgo característico de la actividad económica de Inglaterra y, junto con ella y debido a ella, la clase obrera moderna, que se multiplicó con igual velocidad que la propia actividad industrial.

4. EL VERTIGINOSO CRECIMIENTO DE LA CLASE OBRERA EN EL MUNDO.

  A fines del siglo XVIII, es decir, para 1790‑1795, se sabe que había en Inglaterra, alrededor de dos millones de proletarios, todos ellos surgidos al calor del rápido desarrollo de la industria maquinizada que hemos dicho más arriba; a principios del siglo XIX (1820‑1825), esto es, apenas unos 30 años después, se sabe que los cuatro países más industrializados del mundo (Inglaterra, Estados Unidos, Alemania y Francia) suman entre todos alrededor de diez millones de obreros. En la actualidad el total de obreros en el mundo se calcula en más de quinientos millones de proletarios. Así es que, fíjense ustedes compañeros obreros, ¡qué crecimiento tan grande!  De dos millones que tenía Inglaterra a fines del siglo XVIII, a quinientos y tantos millones de proletarios, que son los que existen en la actualidad. ¡Cómo se ha desarrollado la clase obrera!, ¡cómo ha crecido la gran industria! Y pónganse ustedes a pensar, además, ¡qué inmensas fortunas, qué cerros de dinero y de oro no saca la clase burguesa de la explotación de ese inmenso ejército de esclavos modernos, de proletarios! Esto es algo que nosotros necesitamos meditar, porque esto nos llevará nuevamente a lo que ha sido el propósito de estas conferencias: a reflexionar sobre la gran injusticia que hay en el mundo. En efecto, el mundo capitalista actual, visto desde el ángulo de la producción y el reparto de la riqueza, puede verse, sin exageración como una mafia de unos cuantos individuos, de unos cuantos multimillonarios (alemanes, ingleses, franceses, italianos y norteamericanos sobre todo) que explotan a quinientos, a setecientos, a ochocientos millones (parece que la última cifra que da la ONU es de ochocientos millones) de proletarios en el mundo. Todo este inmenso ejército de hombres trabaja hacinado, sudando de día y de noche en la fábrica, para generar una riqueza que jamás disfrutará. ¿Para quién es esa riqueza? Para unos cuantos parásitos que la amontonan en sus palacios, que la derrochan en sus fincas de recreo, en sus barcos, en sus aviones de lujo, etc., etc., para deleite de unos cuantos, mientras la inmensa mayoría de esos ochocientos millones de obreros se está muriendo de hambre, como pasa aquí en México. Esta situación de injusticia profunda debe terminar; pero sólo le puede poner fin la propia masa obrera, organizada y consciente. ¡Nadie más! Por eso es importantísimo, compañeros obreros, que continuemos educándonos sin desmayo; de otra manera, seguiremos esclavos hasta el fin de los tiempos.  

5. LAS PRIMERAS MANIFESTACIONES DE REBELDIA.

  Y hablando de educación es conveniente que  hagamos  notar ‑porque es importante que lo sepan los obreros‑ que las primeras manifestaciones de protesta contra la injusticia capitalista, de rebeldía, de defensa de los obreros, no han partido del obrero iletrado y embrutecido por la miseria y el trabajo, sino de hombres educados, ilustrados, que gracias a su educación, se dieron cuenta primero, antes que los mismos obreros, de la injusticia que conllevaba el nuevo sistema, el sistema fabril.

Veamos brevemente cómo empezó a surgir el movimiento de rebeldía de los obreros. Siendo, como ya vimos, Inglaterra el primer país donde el capitalismo cobra más temprano su forma definitiva, donde, como consecuencia, apareció primero la clase obrera moderna con toda su problemática de injusticia, miseria, ignorancia y explotación, tenía que ser allí también el lugar donde apareciera, por primera vez, una denuncia certera y profunda de los males que acarrea el capitalismo para todas las clases y una explicación correcta de la fuente de esos males.

<< Regresar | Continuar >>

INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
admin@webdesign.net.mx

Moviemiento Antorchista de México - Todos los Derechos Reservados 2004 ©
antorcha@antorchacampesina.org.mx