MOVIMIENTO ANTORCHISTA


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.:: CONFERENCIAS OBRERAS ::.

PRIMER TOMO / CONFERENCIA 7
Historia del Movimiento Obrero
La Revolución Industrial y la Fase Utópica del Movimiento Obrero 3a Parte

ÚLTIMA  PARTE

Noviembre de 1985

10. ROBERTO OWEN Y SU “CATECISMO” POR LA JORNADA DE 8 HORAS. 

Mencionaremos en seguida a uno de los más importantes precursores del  movimiento obrero moderno, no sólo por sus ideas, sino también por sus intentos prácticos por mejorar la suerte de los trabajadores. Se trata del industrial inglés Roberto Owen, nacido en 1771 y muerto en 1858.

Owen era partidario de un sistema comunitario en el cual los obreros sólo trabajaran ocho horas (en su tiempo, como ya vimos, la jornada era de 14, 16, 18 y hasta 20 horas) y recibieran, a cambio de su trabajo, un salario que les permitiera satisfacer sus necesidades fundamentales. Defendió abiertamente sus ideas contra la opinión mayoritaria de sus compañeros industriales e, incluso, comenzó a implantarlas en su fábrica de New Lanark, en donde redujo la jornada a diez horas, elevó los salarios e implantó medidas de protección para los niños y las mujeres, sin que por ello hubiesen disminuido sus utilidades.

Contra quienes se oponían a la jornada de ocho horas, Owen publicó su famoso “catecismo” en el que justificaba así dicha jornada:

1º Porque es la duración más larga de trabajo que la especie humana ‑teniendo en cuenta el vigor medio y concediendo el derecho a la existencia a los débiles tanto como a los fuertes‑ puede soportar manteniéndose en buena salud, inteligente y feliz.

“2º Porque los modernos descubrimientos químicos y mecánicos suprimen la necesidad de demandar un esfuerzo físico más largo.

“3º Porque ocho horas de trabajo y una buena organización del mismo pueden crear una superabundancia de riqueza para todos.

“4º Porque nadie tiene el derecho de exigir de sus semejantes un trabajo más largo de lo que en general es necesario para la sociedad, simplemente con el fin de enriquecerse empobreciendo a otros.

“5º Porque el verdadero interés de cada uno reside en que todos los seres humanos sean sanos, inteligentes y ricos, y estén contentos”. 

Como puede verse, compañeros obreros, Owen, que era un industrial, es decir, un patrón de principios del siglo XIX, pensaba mejor, con más inteligencia y humanismo, que cualquiera de nuestros patrones actuales. Más adelante volveremos a hablar de este insigne precursor del movimiento obrero moderno. 

11. FRANCISCO FOURIER Y SUS “FALANSTERIOS”.

Mencionemos ahora a Francisco Fourier, francés también, que nació en 1772, es decir, apenas un año después que Owen en Inglaterra, y murió en 1835. Fourier fue partidario de la liberación de los trabajadores mediante la fundación de ciudades en donde los disfrutes de todos los bienes y todos los actos de la vida diaria fueran en común. Según Fourier, en estas ciudades, que él llamó falansterios, y mediante la vida en común, se lograría erradicar los males y las lacras sociales, se conseguiría la continua elevación espiritual y cultural del hombre y éste podría, por fin, alcanzar la felicidad y la perfección.

Como se ve, Fourier también se dio cuenta, en temprana época, que el capitalismo no era la fuente de la felicidad que predicaban sus defensores y beneficiarios, y no encontró mejor solución que la eliminación de la apropiación privada de la riqueza social.

12. ETIENNE CABET Y SU “VIAJE A ICARIA”.

Señalemos, por último, a Etienne Cabet, nacido en 1788 y muerto en 1856, es decir, dos años antes que Owen. Cabet escribió un libro que tituló “Viaje a Icaria”. En este libro describe, como Moro y Campanella, una ciudad perfecta en la cual la vida en común, la comunidad de bienes, logra erradicar todos los males y hacer posible, por fin, la felicidad del hombre en la tierra. Cabet también se pronunciaba de una manera firme y vigorosa por la reducción drástica de la jornada de trabajo, incluso, a menos de ocho horas.

Pues bien, éstos son, compañeros obreros, algunos de los nombres de los hombres más notables que, con sus ideas y su práctica, echaron los fundamentos de la lucha obrera moderna. Mi recomendación personal es que los estudien y, de ser posible, que no los olviden nunca más, ni sus nombres ni sus ideas principales. Forman parte de la historia de nuestra propia lucha.

Resumiendo brevemente lo dicho en esta plática, hemos recordado, primero, los orígenes de la clase obrera en los talleres artesanales de la Edad Media, segundo, hemos referido, brevemente también, dónde apareció, por qué y cómo se fue extendiendo la economía capitalista hasta alcanzar su consolidación definitiva en Inglaterra; tercero, hemos hecho un brevísimo inventario de los principales inventos que originaron y dieron impulso a la revolución industrial y, cuarto y último, hemos reseñado los orígenes teóricos del movimiento obrero moderno.

Sólo nos restaría decir que la fase de desarrollo de la ideología obrera que hemos platicado aquí, en virtud de que consiste fundamentalmente en la recreación mental de modelos ideales de sociedad, que no existen realmente (utopías) y también por referencias al fundador de la primera de estas utopías, Tomás Moro, se le conoce como la fase utópica del movimiento obrero, para diferenciarla de la fase realista, que parte de un análisis científico de la realidad y llega a conclusiones plenamente viables para remediar los males sociales que comienza, diríamos, con la publicación del Manifiesto Comunista de Marx y Engels en febrero de 1848, y que se conoce como Socialismo Científico.

Podemos entonces decir, con toda seguridad, que el desarrollo del movimiento obrero tiene dos fases bien definidas: la primera, que abarca de finales del siglo dieciocho hasta 1847 inclusive, y que es la fase espontánea, utópica, premarxista, y la segunda, que abarca de 1848, fecha en que se publica por primera vez el Manifiesto Comunista, hasta nuestros días.

Ahora bien, tenemos ya los grandes descubrimientos de la revolución industrial, tenemos ya una clase obrera bien definida y tenemos ya los primeros atisbos teóricos de la lucha. ¿Qué están haciendo, pues, los obreros de carne y hueso? ¿Qué ocurre con el movimiento obrero propiamente dicho?

Lo veremos la próxima vez.

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