Resaltando la belleza de
las tradiciones
de un pueblo Bordados de Huitzilan de Serdán
::: 18 de agosto de 2008:::
Huitzilan de Serdán, Pue.- Con una edición más de color y alegría, el pueblo de Huitzilan de Serdán realizó su Feria Patronal desde el 13 al 17 de agosto. Nuevamente las calles de este municipio poblano recibieron a poco más de 20 mil personas que disfrutaron de todos los eventos culturales y deportivos preparados para ellos, mismos que fueron totalmente gratuitos.
Con más de 20 mil habitantes, principalmente indígenas (muchos de los cuales aún conservan su lengua náhuatl), Huitzilan de Serdán se ha erigido como un pueblo que ha sabido luchar para salir adelante y dejar el atraso y la marginación.
Desde antes de la llegada del Movimiento Antorchista -hace 24 años- a ese apartado rincón de la entidad poblana, los huitziltecos llevaban a cabo sus fiestas patronales.
Con el paso del tiempo, la organización y la forma de conmemorar a la santa patrona del municipio ha variado; sin embargo, las raíces autóctonas prevalecen.
Así lo demuestra la realización del Segundo Concurso de Bordados, realizado con el afán de preservar y promover la riqueza cultural de Huitzilan de Serdán que encuentra
en este oficio una de las tradiciones más bellas.
A través de este tipo de eventos, tanto habitantes como los diferentes gobiernos
municipales antorchistas, han buscado la forma de resaltar la belleza
de las costumbres y tradiciones de ese pueblo.
El colorido y las texturas que llenan este tipo de encuentros es verdaderamente admirable, porque ofrecen a los visitantes no sólo el arte que trabajan las manos indígenas sino también una forma de apoyar a la economía familiar.
El colorido y las texturas que llenan este tipo de encuentros es verdaderamente admirable, porque ofrecen a los visitantes no sólo el arte que trabajan las manos indígenas sino también una forma de apoyar a la economía familiar.
En cada hogar huitzilteco una mujer afanosamente sigue pasando esta tradición
a la siguiente generación, por lo que buscan que no mueran y trasciendan
al igual que su lengua materna, el náhuatl
Para las participantes, no sólo queda la satisfacción de dar a conocer el trabajo que sus manos realizan, un trabajo verdaderamente elaborado que se ve al sentir cada prenda
y los bordados que lleva.
Sino que la venta de alguno de ellos, representa un ingreso adicional para la economía
familiar,
y la feria es un espacio idóneo para hacerlo, pues tan sólo este año acudieron
más de 20 mil personas de diversas partes de la región.