Las
Espartaqueadas
Las Espartaqueadas, son eventos culturales y deportivos organizados
por el Movimiento Antorchista desde hace más de 19
años, que tienen lugar en el Municipio de Tecomatlán,
en el estado de Puebla, lugar en el que nació la organización
hace más de 25 años.
En un país en el que la promoción del deporte
es muy baja, este es un evento único en México.
Durante una semana, cinco mil quinientos deportistas de todo
el país - en su mayoría niños y jóvenes-
compiten en pruebas de atletismo, basquetbol, futbol, beisbol,
natación y ajedrez entre otras disciplinas.
En estas competencias participan delegaciones de todos los
estados de la República Mexicana, que después
de haber participado en diversas eliminatorias, demostraron
ser lo mejor de cada estado en su disciplina.
Nuestra Visión Del Deporte
Para Antorcha el deporte es un arma fundamental para coadyuvar
a la formación del hombre nuevo, del mexicano recio,
inteligente, culto, progresista y patriota, del mexicano no
acomplejado ante los poderes extranjeros, sino orgulloso y
seguro del destino de México, del mexicano que pueda
construir esa patria poderosa, vigorosa y justa que deseamos
para todos nosotros.
El deporte es el cincel con el que va a cincelarse, tarde
o temprano, la imagen del nuevo mexicano. El deporte educa
la voluntad, pone los nervios de acero, educa a la mente,
enseña al individuo a concentrarse y a encontrar respuestas
rápidas, sobre todo en los momentos de peligro. Ese
tipo de agudeza y de creatividad dificilmente la da otra arma
educativa como la da el deporte. Pero además, entre
las muchas carencias, entre los muchos rezagos que han hecho
que los mexicanos nos sintamos a veces avergonzados y humillados
ante el extranjero, está precisamente la actividad
deportiva de nuestro país.
México es un gigante en todos los órdenes ¿Cómo
se explica que en el terreno deportivo estemos tan poco desarrollados?
El deporte comercial no está promoviendo correctamente
el espíritu deportivo entre los mexicanos. Tiene que
terminarse esta situación y Antorcha está dispuesta
a hacer la parte que le toca, pase lo que pase.
Vamos a seguir promoviendo el deporte, vamos a seguir inyectándole
a la gente ese orgullo, ese pundonor y dignidad que se necesita
para que nuestros deportistas estén a la altura de
los mejores del mundo.
El deporte es también un arma para defender a la patria,
para hacernos nacionalistas, para sentirnos orgullosos de
ser mexicanos.
Tenemos que cambiar esa situación, tenemos que utilizar
el deporte en toda su capacidad unificadora y alentadora para
los mexicanos.
Ser deportista en nuestro país es ser patriota, es
ser nacionalista, es estar haciendo trabajo por la soberanía
y la unidad de la patria; es una manera de comenzar a formarse
como hombre nuevo, como hombre integral, como hombre capaz
de transformarse a si mismo y a su ámbito cercano,
y más tarde, como seguramente ocurrirá, para
transformar enteramente a México.
Para nosotros, la cultura lo es todo: es el cultivo de la
inteligencia y es el cultivo del espiritu, es el cultivo del
pensamiento y es el cultivo de la sensibilidad. Y solamente
a través de este cultivo profundo es como se puede
cambiar la mentalidad de los pueblos, la mentalidad de las
naciones para transformarlas de naciones sumisas, derrotistas,
rezagadas y acomplejadas en naciones orgullosas, vigorosas,
con ánimo de triunfo, abriéndose paso entre
los más poderosos de la tierra. Eso queremos los antorchistas
hacer de México, esa es nuestra meta, ya no queremos
más al México que todo lo que viene del extranjero
le parece excelente y lo que aquí se produce no sirve
para nada.
Nosotros queremos transformar el espíritu de esta
patria. Una patria valiente, una patria arrogante, orgullosa
de ser lo que es, eso es lo que queremos y para eso es indispensable
el trabajo cultural y deportivo.
Sin el trabajo cultural y deportivo no podemos crear a un
mexicano diferente, porque podemos cambiar el rostro de alguien,
pero, ¿cómo cambiamos su alma? ¿Cómo
llegamos, cómo la tocamos, cómo la transformamos?
A lo largo de todos los miles de años que tiene ya
la cultura humana no se ha descubierto ninguna otro instrumento
ni parecido ni mucho menos superior, para alcanzar el alma
y el espíritu del hombre, para tocarlo y transformarlo,
no se ha inventado nada superior que la educación,
el deporte y la culura.
¿Qué otro instrumento puede cambiar el alma
del hombre, qué otra arma puede cambiar su sicología?
¿Qué otra arma puede hacer que el que ha vivido
sometido y avergonzado de si mismo levante la cabeza y se
sienta orgulloso de ser lo que es? ¿Qué otra
arma hay? No hay más que la cultura, la educación
y el deporte. Por eso, la cultura en Antorcha no es un adorno,
no es "algo además", no es un aditamento
de segunda importancia; es parte esencial, es parte nuclear
de la tarea transformadora de nuestra patria.
¿QUIERES SABER QUE OPINAN LOS DIRIGENTES
ANTORCHISTAS SOBRE TEMAS DE ACTUALIDAD? VISITA NUESTRA SECCIÓN
DE ARTÍCULOS