Morelia, Michoacán.- A menos de cien días de que concluya la administración del “gobierno diferente” que encabeza el perredista Lázaro Cárdenas Batel, los problemas de la mayoría de los michoacanos no sólo no se han resuelto, sino que muchos han empeorado; el desempleo en el Estado sigue en aumento, la emigración hacia los Estados Unidos de Norteamérica sigue creciendo, pero por si eso no bastara, en estos últimos meses ha salido a la luz pública la corrupción que impera en el “gobierno cercano a la gente” en todas sus áreas.

El gobierno perredista se propuso reducir las libertades políticas de los ciudadanos,
pero no lo ha conseguido, siguen en pie de lucha
Desde el inicio, el gobierno lazarista se propuso reducir las libertades políticas de los ciudadanos, dando línea a sus funcionarios para que acabaran con las organizaciones sociales, no afines a su política, con la burda maniobra, de que “a las organizaciones no les resuelven pero a los ciudadanos sí”. Un claro ejemplo de este bloqueo hacia las organizaciones sociales es el que ha estado ejerciendo contra el Movimiento Antorchista.
De acuerdo con Jesús Valencia Mercado, dirigente estatal del antorchismo michoacano, señaló que su organización nunca ha aceptado esa política mentirosa de que a las personas individuales sí se atiende, pero no a las organizaciones, porque se trata de una maniobra más de los funcionarios para no resolver las demandas de la gente; al respecto, el dirigente señaló: “A una persona individual, o a un reducido grupo, le pueden decir que no hay dinero para tu petición; y se regresan desanimados a su comunidad o colonia, y ya no regresan jamás. Pero nosotros, como organización que aglutina a miles de michoacanos, sí regresamos ante los funcionarios cuantas veces sea necesario y esa situación es la que no les ha agradado a los funcionarios lazaristas; por eso su bloqueo, y por eso su represión administrativa y policíaca hacia nosotros”.

Antecedentes represivos de Lázaro Cárdenas Batel
El gobierno perredista de Lázaro Cárdenas Batel demostró, desde un inicio, su verdadera cara al reprimir a diferentes sectores de la ciudadanía, como transportistas, maestros, indígenas y niños que desalojó de sus aulas; golpeando así a las capas más marginadas de la sociedad y demostrando una completa cerrazón para dar solución a los diferentes problemas que se le han planteado.
Cerca de seis años, llevan los integrantes del Movimiento Antorchista pidiendo que se resuelvan obras de primera necesidad para los humildes michoacanos: lotes de interés social para vivienda, obras de drenaje, luz eléctrica, agua potable, construcción de aulas, todas ellas en las zonas de más alta marginación donde la miseria y el atraso es degradante e insultante para los habitantes de esas comunidades; pero, hasta la fecha, aún siguen insistiendo para que se cumplan dichas demandas que fueron pactadas desde el año 2005. Y por eso siguen y seguirán en plantón.

Más de la mitad del periodo de Lázaro Cárdenas, se la han pasado en lucha, señaló Valencia Mercado quien dijo que el gobierno lazarista se a caracterizado por ser un gobierno represor, y recordó que en varías ocasiones fueron desalojados con lujo de violencia del centro histórico de la ciudad, donde permanecían realizando un plantón pacifico, para exigir que se atendieran sus demandas.
Señaló además que varias de las movilizaciones fueron reprimidas, al no permitirles ejercer uno de sus derechos constitucionales, que es el de libre manifestación, ya que cada una de las marchas que realizaron durante este periodo fueron bloqueadas por la policía estatal.

En año de 2005 los antorchistas levantaron el plantón que mantuvieron por más de 16 meses en el Obelisco al general Lázaro Cárdenas, después de que el gobierno del estado hizo el compromiso de dar cumplimiento a los acuerdos pactados en el 2003 en un periodo de 45 días, los cuales se vencieron en el mes de enero de 2006, y resulta que esos acuerdos no se han materializado.
Durante estos años el gobierno lazarista se ha dedicado a calumniar, perseguir, reprimir y hacer todo lo posible por no cumplir con los acuerdos que ellos mismo firmaron, se han burlado de sus propios compromisos orillando a la sociedad a movilizarse ejerciendo su derecho a la libre manifestación.

Sin cumplir el gobierno lazarista a más de 220 días de plantón
Ante el incumplimiento de las minutas del 2003 y 2005, los integrantes del Movimiento Antorchista se vieron obligados a instalar un plantón de manera indefinida desde el 13 de febrero en la plaza Melchor Ocampo donde ya rebasan los 220 días.
El líder antorchista también señaló que el gobierno “diferente”, que se dice cercano a la gente, sigue empeñado en no resolver las demandas de los humildes michoacanos y en gobernar sólo para sus “cuates”. “A Cárdenas Batel –dijo el líder- se le ha olvidado que su obligación es gobernar para todos los michoacanos sin distingos; se le ha olvidado que no debe seguir tratando a los campesinos, a los obreros, a los estudiantes y a las amas de casa pobres, como mexicanos de segunda”.

Si se realiza este tipo de actividades, es a raíz de que hay funcionarios insensibles
a las necesidades de la gente más desprotegida
Para quienes critican al Movimiento Antorchista, de realizar marchas y plantones y de buscar desestabilizar al gobierno, Jesús Valencia Mercado manifestó que Antorcha Campesina es una organización que le apuesta al diálogo con soluciones y en la que siempre ha imperado la cordura y la racionalidad; y que, si se realiza este tipo de actividades, es a raíz de que hay funcionarios insensibles a las necesidades de la gente más desprotegida, a quien sólo le han dejado esta única manera de ser escuchados.
“Antorcha Campesina no inventa ni crea las carencias y la miseria de la gente; por el contrario, lo que busca es hacerlas menos agudas y lacerantes; por tanto, lejos de encontrar trabas por parte de un gobierno que se dice “cercano a la gente pobre”, como lo han manejado los perredistas, deberían respaldar las acciones que ha emprendido el Movimiento Antorchista en defensa de los que menos tienen”, dijo Valencia Mercado.

El líder señaló que, además de las obras pactadas en el 2003, hay dos asuntos que se han presentado después de los acuerdos del 2005 que han considerado como graves, en los cuales el gobierno sólo le ha ido dando largas, sin que se plantee una solución real al problema, como es el caso de los trabajadores despedidos del Parque Nacional “Barranca del Cupatitzio” de Uruapan, donde no se ha respetado el derecho de libre sindicalización de los trabajadores; y el caso de los mineros de Angangueo, donde los accionistas de la Impulsora Minera de Angangueo llevan todo el sexenio pidiendo una alternativa de solución para que se les valorice y se les pague sus acciones, ya que la mayoría de los accionistas son de la tercera edad. Sin embargo, no han tenido respuesta del gobierno lazarista.

En tanto, las necesidades más sentidas del pueblo siguen sin resolverse
Finamente, el luchador social señaló que se equivocaron aquellos funcionarios del gobierno lazarista, quienes creyeron que, bloqueando las demandas de los antorchistas, el movimiento se extinguiría. Lejos de ello, el Movimiento Antorchista se viene consolidando a lo largo y ancho del estado, porque sigue habiendo necesidades en el pueblo que no han podido o querido resolver el gobierno “diferente y cercano a la gente”.
“Y la mejor prueba de su equivocación es que, durante estos casi seis años que lleva gobernando el PRD en Michoacán, hemos formado alrededor de 9 colonias en diferentes municipios del estado, además de resolver los servicios más elementales para algunas de ellas, y sin el más mínimo apoyo del gobierno lazarista; por eso consideramos que la gente humilde sigue viendo, como única alternativa para la solución de sus demandas, al Movimiento Antorchista”, señaló Jesús Valencia Mercado.