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México, Distrito Federal, a 25 de agosto de 2008.-De diversos estados de la República mexicana fueron las decenas de declamadores que participaron en el IV Torneo Nacional de Poesía dando alma nuevamente a este evento cultural del Movimiento Antorchista que ha logrado culminar una edición más de forma exitosa. Desde Pablo Neruda, Ruben Darío, Manuel Acuña, León Felipe y Mario Bennedetti, principalmente, encontraron eco en el Auditorio 5 de la Unidad de Congresos Siglo XXI de la Ciudad de México, sede del evento.
Todo un éxito resultó el encuentro de Poesía que organizó el Movimiento Antorchista Nacional y que se llevó a cabo los días 24 y 25 de agosto en la Unidad de Congresos Siglo XXI del Centro Médico.
El evento contó con la participación de estudiantes de todos los niveles, de colonos, amas de casa, obreros y campesinos, quienes participaron en las categorías: juvenil A y B; Juvenil B; Libre estudiantil y libre-campesino-popular.
Los competidores pusieron en práctica todas sus habilidades en este arte para obtener uno de los primeros lugares, sin embargo, los ganadores fueron los siguientes:
* En la categoría Juvenil A: el primer lugar lo obtuvo Aquiles Celis Córdova con la poesía “Ante un cadáver” de Rubén Darío y representando al estado de Puebla.
* En la categoría Juvenil B: el primer lugar lo obtuvo Vladimir Pérez Gómez de Michoacán con la poesía “Este era un león”.
* En la categoría libre estudiantil: el primer lugar fue para Sergio Mejía García de Michoacán con la poesía “Un caso perdido”.
* En la categoría Libre Popular: el primer lugar lo obtuvo María del Rosario Vázquez Moreno, del estado de Veracruz con la poesía “Al trabajo”.
* En la categoría semiprofesional: el primero lugar lo consiguió Jassón Celis Córdova del estado de Puebla con “nada sobre nada” de Manuel Acuña”
Los premios fueron entregados por Aquiles Córdova Morán, Secretario General del Movimiento Antorchista, no sin antes hacer algunas recomendaciones para que mejoraran y perfeccionaran el trabajo de los participantes, por lo que dijo “deben trabajar más la memorización, deben trabajar más ciertas técnicas que permitan al declamador transmitir lo que quiere decir el poeta y no anteponerse a él con actuaciones exageradas que hacen que se pierda el verdadero sentido del poema”.
Aseguró que el ser humano al desarrollarse y aplicarse en este disciplina contribuye a que se haga más sensible, y a que se muestre más fraterno con sus semejantes, ese es el verdadero valor de este y todas las bellas artes.
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