A decir de sus habitantes, en esta colonia se constatan las mentiras y engaños del Gobierno Federal al transmitir en los medios informativos como la televisión, campañas mediáticas que usan como eslogan “para vivir mejor”.
Y es que a su colonia no llegan los servicios elementales para vivir mejor, no cuentan con lechería, dispensario médico, escuelas, mercado, áreas deportivas y recreativas; tampoco cuentan con los programas sociales Oportunidades, 70 y más, becas escolares, Hábitat y mejoramiento a la vivienda, entre otros.
La historia de pobreza se remonta a cuatro décadas, cuando los primeros pobladores a cambio de las tierras que les fueron expropiadas en San Juan Tlilhuaca, en la delegación Azcapotzalco, recibieron las nuevas tierras como ejido. Las familias crecieron, unos las dejaron como herencia a sus descendientes, otros en el transcurso del tiempo, lotificaron toda la zona.