Dos veces sobreviviente de la negligencia gubernamental



 
  • Samuel González,  narra los minutos en que 18 antorchistas fueron atropellados durante una caminata

Ciudad de México.-El ruido del impacto fue ensordecedor, un dolor en la cabeza le llegó primero y en un segundo más, su pecho se sentía estremecer. La conciencia regresó cuando el saldo ya era mortal: un muerto y al menos 15 heridos. 

Una caminata --cuya finalidad era reivindicar la justicia social de miles de campesinos—inició en la ciudad de Pachuca el domingo pasado y tenía como destino la ciudad de México; pero la mañana del martes terminó en tragedia cuando Samuel González Ortiz, junto con otras 14 personas, fue arrollado por un camión sobre la carretera México-Pachuca.

El miércoles por la mañana, el segundo día de la marcha, unos compañeros le dijeron a Samuel que fuera a descansar a la camioneta de la caravana. Por un minuto pensó no hacerlo, pero se decidió, “por qué no” –se dijo- y  su semblante mostraba una fatiga, la misma que retó todo el tiempo desde que inició la marcha.

Retrocedió hasta la camioneta, en donde varios compañeros suyos trataban de protegerse del sol que se levantaba por la mañana. Se sujetó del vehículo y tomó un espacio mientras veía en retrospectiva el caminar de la caravana que se dirigía a Los Pinos. Cinco minutos después, un autobús se impactaba contra la ambulancia que cercaba el vehículo donde él viajaba.

Sobreviviente de este golpe, este hombre de de 32 años, originario de  Zacate Grande, en el municipio de Chapulhuacán,  y con el rostro de sol, no se quedó a descansar en el albergue luego del tratamiento médico que recibió.

 

Samuel González Ortiz, junto con otras 14 personas, fue arrollado por un camión sobre la carretera México-Pachuca, marcha junto con la dirigencia antorchista a la Segob en busca de justicia.

“Me duele el pecho, la cabeza, pero no tengo más molestias”, dice el hombre que se yergue altivo con su collarín ante un contingente de más de 2 mil antorchistas que ayer realizaron una movilización a la Secretaría de Gobernación, en donde exigieron la intervención del gobierno federal para que se castigue al gobernador de Hidalgo por la muerte de Pablo Hernández Medina, de 50 años de edad, quien pereció en el mismo lugar donde Samuel tuvo una segunda oportunidad de vivir.

“El accidente fue intencional”, asegura  Samuel, quien intenta conservar en su memoria todos los momentos que vivió por espacio de unas horas, cuando un grupo de personas que integraban una caminata, fue embestido por un autobús, cuyo chófer no traía en esos momentos ningún pasajero, puesto que ahí no se reportan heridos. Los atropelló con  tal velocidad, que impactó también a los vehículos que se colocaron como barreras para proteger a los manifestantes.

 
No es la primera vez que Samuel sobrevive, pues la vida en Chapulhaucán ha sido su motivo para salir adelante, a pesar de todo, en diarias pequeñas batallas. Su unión a Antorcha data tres años y medio atrás, dos de los cuales se le ha pasado luchando y esperando por apoyos para mejorar su vivienda, por parte del gobierno estatal.

Dos años tiene ya esa espera, y aún nada. Decidir tomar de la caminata era una acción de justicia, dice este hombre que prefirió marchar de la Alameda Central a la Secretaría de Gobernación en vez de quedarse a descansar por sus heridas.

Sobreviviente sí, aún más. De una realidad social que hace 14 años lo llevó a los Estados Unidos de mojado, porque en su municipio no tenía empleo. Regresó hace ocho y la situación se ha puesto más difícil, dice, mientras mira a los oradores de la dirigencia Nacional del Movimiento Antorchista al frente de un contingente de más de 2 mil personas congregados en las inmediaciones de la Segob.

“No tengo miedo”, es la respuesta de lo que avizora ante una lucha difícil para exigir castigo a los culpables: el gobernador Miguel Ángel Osorio Chong y el alcalde de Tlanchinol, Alejandro Bautista.  El camino porque se castigue a los responsables y se atiendan sus solicitudes apenas comienza.

“Han existido  muchos políticos que piensan que infundiéndoles miedo a los antorchistas, los van a acobardar, pero yo estoy seguro que los antorchistas que ahora están aquí y los de otros estados, serán valientes como siempre. Tan solo ayer les fuimos a decir a los asesinos de Pablo Hernández Medina, que no perdimos un hombre, sino que ganamos un héroe”, diría minutos después Homero Aguirre Enríquez, dirigente antorchista en el Distrito Federal.

 
 
 
 

DE INTERÉS NACIONAL

* Capitalinos apoyan demandas
de antorchistas hidalguenses

* Si Osorio Chong sigue en el poder, las cosas
no cambiarán en Hidalgo: Homero Aguirre

* DESPLEGADO: Exige Antorcha renuncia
del gobernador de Hidalgo

* DESPLEGADO: El gobierno de Hidalgo alienta
la violencia en Tlanchinol

DESPLEGADO: En Tlanchinol, el presidente panista
desaloja y lesiona a campesinos

* Miguel Ángel Osorio Chong, un asesino
que tiene poder: Antorcha

* Levantan la voz diez mil antorchistas en Hidalgo