Cuatro integrantes de la organización Antorcha Campesina fueron detenidos y sujetos de pies, manos y cuello, desde el pasado 29 de mayo por las autoridades de Pueblo Hidalgo, acusados de alterar la vía pública por apoyar un plantón que mantienen campesinos del estado frente al palacio municipal de Tlalchinol.
Hasta el momento permanecen en calidad de detenidos, por lo que el dirigente regional de Antorcha Campesina en la Sierra y Huasteca, Mario García Castillo, exigió al gobierno estatal intervenir en el caso para terminar con el maltrato físico de que han sido objeto sus compañeros, además de pedir su liberación.
Según versiones de los integrantes de la organización, la noche del sábado 29, un grupo de habitantes de Pueblo Hidalgo, acompañados por policías entraron a la casa del presidente de la organización en aquel lugar, Pedro Odilón Hernández y lo detuvieron, junto a 3 personas más, de manera violenta, “golpeando a niños y mujeres sin razón alguna, portando machetes, palos y varillas”.
El grupo iba encabezado por el delegado de la comunidad, Félix Marcial Villegas, y Martin Peña, a quien los antorchistas identifican como cacique del lugar.
Ambos, ya habían sido acusados de agredir y amedrentar a centenares de campesinos antorchistas que permanecen en plantón frente a la presidencia de Tlalchinol desde abril pasado, en demanda de servicios básicos.
De inmediato los detenidos fueron trasladados a la cárcel comunitaria, amarrados de pies, manos y cuello.
Casi a medio día del 30 de mayo, el secretario municipal de Tlanchinol, Mario Sánchez Castillo se presentó a la comunidad acompañado por un abogado y al menos media docena de reporteros que fueron llamados por la presidencia municipal, y a los que se les pidió manejar la información a manera de que se observara que el presidente municipal Alejandro Bautista, tiene voluntad para solucionar el problema.
Según testigos tanto Pedro Odilón Hernández y los otros tres detenidos, permanecieron al menos tres horas amarrados y encerrados en la celda de la cárcel comunitaria, sin que las autoridades correspondientes hicieran algo al respeto.
Los antorchistas han denunciado que mientras para la detención de sus activistas utilizaron hasta 40 policías, Luis Crisóforo Ruano Vite, director de seguridad en la localidad, se pasea en las calles de Tlanchinol con un grupo de guaruras que siempre lo acompañan, argumentando que cumple con su trabajo, en tanto los el índice delictivo van en aumento.
En tanto, más de 700 antorchistas avanzan a la Ciudad de México en una caminata que partió el domingo pasado de Plaza Juárez rumbo a la Residencia Oficial de Los Pinos, para demandar la intervención del Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, y el gobierno estatal y municipal de Tlanchinol, cumplan con las demandas sociales que se tienen pendientes desde hace más de un tres años.