Tlaola, Pue.- Habitantes del municipio de Tlaola, denunciaron a dirigentes del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud en el Estado, por solapar la actitud negligente del médico, Agustín Alonso Escamilla del Hospital Regional, quien se ha negado a atender a varios pacientes.
Los habitantes inconformes dieron a conocer que tras haberse manifestado la semana pasada, ante el responsable de la Jurisdicción Sanitaria número 1 en Huauchinango, a cargo de José Luis Ramírez Hernández; en la que solicitaron que se cambiara de adscripción al médico Agustín Alonso, a la fecha no han obtenido respuesta alguna.
Asimismo, dijeron que ahora se enteraron que el dirigente del Sindicato de los Trabajadores de la Secretaría de Salud, Malcom Ramírez Martínez y Gabino Cruz Hernández, líder de la sección 25, protegen al médico negligente.
Al respecto, Crecensio Juárez, representante de los inconformes, indicó que buscarán la vía necesaria en el Hospital Regional de Tlaola, en caso de que las autoridades del gobierno del estado sigan sin hacer caso a su demanda y permitan la intromisión de los dirigentes sindicales que “sólo solapan a estos malos servidores públicos”.
Comentó que la extrema pobreza en la que viven los habitantes de esta región, la suma del nulo trabajo que ejerce el personal médico en la clínica y el poco interés de resolutivo al problema del presidente municipal, Juvenal Viveros Bobadilla, han provocado que las enfermedades sean de gravedad llegando incluso a provocar la muerte de varios pacientes.
Mencionó que uno de los casos que movió a la protesta contra el médico Agustín Alonso Escamilla, fue el caso en febrero pasado de la señora Gudelia Guerrero Joaquín, mujer indígena de la comunidad de Yetla, con tres hijos y abandonada por su esposo, a quien la desnutrición la puso al borde de la muerte y a la que se le negó la atención en el Hospital Regional y en el DIF municipal de Tlaola.
En tanto, los vecinos del municipio aseguraron que en el hospital, es sistemático que los doctores se nieguen a atender a los enfermos, ya que siempre les dicen que deben ser remitidos a Huauchinango o a otro lugar, poniendo como pretexto, la falta de medicamento o equipo necesario aunque se trate de un parto, y cuando se deciden a atenderlos les dan un mal servicio.
“No es posible que la gente se esté muriendo o se enferme de gravedad, porque no es atendida oportunamente o que tenga que gastar hasta lo que no tiene para poder viajar a Huauchinango, donde el hospital también está lleno de gente que reclama servicio”, expresaron los inconformes.