Chimalhuacán, Méx.- La Quinta Jornada Pedagógica de la Escuela Normal Superior de Chimalhuacán “Ignacio Manuel Altamirano”, se inició hoy ante un auditorio de medio millar de estudiantes normalistas y profesores de diversas escuelas en todos los niveles.
El evento fue encabezado por Hersilia Córdova Morán, líder de Antorcha Magisterial, acompañada por el grupo de pedagogos de la República de Cuba, que ha inspirado este tipo de actividades en la Escuela Normal, y que fue dirigido en esta ocasión por el primer secretario de la cancillería cubana, el doctor Segundo Pacheco. Asimismo asistieron directivos escolares y dirigentes del Movimiento Antorchista.
La profesora Hersilia Córdova, quien además es dirigente del magisterio poblano, abrió el evento con una conferencia, en la que evidenció diversos problemas de la educación mexicana, pero además presentó numerosas propuestas.
“¿Quién obliga al maestro —cuestionó— a que su producto sea de calidad? A él le puede llegar un niño con muchas aptitudes, y en un minuto el maestro puede acabar con ellas; no sabe que ha matado todo eso. Y es porque no tiene conciencia de su deber”.
Y la razón de que existan este tipo de educadores es porque a su vez, “fueron influidos por otros maestros”, ya que el estudiante “copia que durante la clase la maestra se pinta las uñas, se está maquillando, se pone a dictar durante dos horas, o a estar hablando por celular”. Y ya como maestro, nunca se pregunta si ese tipo de maestro lo influyó.
Más adelante, la dirigente afirmó que el maestro actualmente se limita a “enseñar lo que el sistema quiere”. Así el maestro de excelencia es aquel que “enseña estrictamente lo que marcan los programas de estudio”. Y pobre “de aquel maestro que proponga tratar temas alternativos”. Reflexionó que “en ningún nivel hay verdaderos maestros porque todos responden a los intereses del sistema”. Sin embargo, afirma, “cuando algún maestro nos quiere clarificar todo esto, nos enojamos”.
Acentuó que el educador actual no hace otra cosa que ir con la moda: “cuando estaba en boga el constructivismo, ahí vamos con el constructivismo; ahora que están de moda las competencias, todos nos vamos con las competencias”. Ello sólo refleja “una actitud de absoluta falta de crítica”.
Con respecto al problema tan común en nuestro país de que abunden los profesionistas que se ganan la vida en las actividades económicas informales, aseveró que es una mentira cuando, al final de cada ciclo escolar, anunciamos: “estamos dando a la patria 80 mil profesionistas más”. Además de que mentimos a los estudiantes porque les decimos: `estudia para que vivas mejor, estudia para que tengas un trabajo seguro, estudia para que no pases problemas económicos’, cuando la realidad es muy distinta”.
Planteó Hersilia Córdova que aquel maestro que tiene la iniciativa de dar más de su tiempo sin otro interés que aportar a la educación, inmediatamente es hostigado por todos los demás por poner el “mal ejemplo”. Así, “nos aniquilan, nos empobrecen, nos matan el poco eros pedagógico que pudiéramos tener”.
Puso en claro que “Antorcha quiere un maestro distinto”. Que un artista trabaja con un material sin vida, muerto; pero que “el maestro trabaja con un ser vivo, que le opone resistencia, que tiene problemas, sentimientos, aspiraciones”. ¿Y qué hacer? “Que ese ser sea bello en su exterior y en su interior, útil, fuerte, inteligente, líder, que se sienta satisfecho con su conciencia, con su vida y que no le cause males a la sociedad”, es el papel del nuevo tipo de maestro.
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Planteamiento importante fue el siguiente. El sector estudiantil ha sido el último en lograr un grado importante de organización; ello es paradójico, pues fue en el seno de este sector donde fue gestada Antorcha Campesina. Sin embargo, esto —dice la profesora Córdova Morán— no es casual. Para mi concepción es bastante lógico que sea el trabajo estudiantil el último en consolidarse, pues pudo ser gracias a la protección de todo el resto de la organización. Si no estuviéramos cobijados, protegidos en esa especie de invernadero que es Antorcha Revolucionaria, ya el sistema nos habría triturado, ya nos habría aplastado, que ya ni gemir pudiéramos. Pero no, ya no estamos solos. Sabemos cómo hacerlo, dónde hacerlo, a qué horas hacerlo y tenemos con qué hacerlo. Vamos a hacerlo, maestros.
La profesora Hersilia Córdova Morán puso punto final a su conferencia, y una ovación coronó el epílogo.
De este modo se dio paso a otra conferencia, breve, a cargo del representante de la cancillería cubana, el doctor Segundo Pacheco, quien también planteó diversas cuestiones capitales de la teoría y la práctica educativas. Y respondió algunas cuestiones al respecto.
En seguida, se dio paso a la exposición de experiencias pedagógicas, las cuales estaban divididas en siete temáticas: Alfabetización, educación preescolar y primaria, escuela secundaria, media superior, la educación física, Maestros para la transformación en la calidad educativa y La formación del hombre nuevo bajo la perspectiva del proyecto educativo de Antorcha.
Con estas ponencias culminó la Quinta Jornada Pedagógica. |