(A MÉXICO)
Mi país.
Seco y profundo
como el más seco y profundo pozo
cavado en el desierto.
Mi país
con sus flores cubiertas de espinas
con sus serpientes
únicos milenarios habitantes
hinchados de veneno.
Mi país
tan despojado de todo
de libertad y de vida
despojado hasta de su muerte
ya que aquí el aire tiene aroma a despojo
que se ha mantenido en él
a través de la historia.
Mi país.
Águila Azteca
acosada eternamente por un buitre imperial
que llegó del norte
y le impide cualquier movimiento
águila humillada y triste
águila que sangra de las entrañas
porque en ellas mueren sus hijos
sin poder nacer
águila indígena
tan pobre
pobre de fuerzas para volar
hacia su libertad.
Mi país
con su perfil de indio moreno
oscuro
gris
se desliza como sombra
entre las ruinas de sus templos
y sus dioses de piedra
sus cantos de piedra
sus mitos de piedra
sus tradiciones de piedra
su dolor de piedra en ruina.
Mi país se desliza entre sus ruinas
porque en ellas vive. Pero
Cuanto amor inspira ese pozo seco
esa águila tristísima
ese aborigen oscuro y pobre
cuánto amor inspira esa mancha
esa sombra
ese país
que no es mío
que no es nuestro.
Castillo/1980.
Mario García Castillo
3 de febrero de 2010
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