Huauchinango, Pue.- Habitantes del Barrio de Acatlán acusaron a funcionarios y policías municipales por actuar de manera intimidatoria en contra de los vecinos que se oponen a la reapertura del Centro de acopio de basura; relataron que enviaron a dos patrullas con elementos de Seguridad Pública quienes desenfundaron sus armas para “proteger” la llegada de las camionetas recolectoras de una posible manifestación de las familias que ahí viven.
María de Lourdes Valdez Caballero, vecina de Acatlán, aseguró que este miércoles los empleados del servicio de limpia llegaron al centro de acopio “a toda velocidad, de manera amenazadora” con la compañía de dos patrullas de la Policía Municipal, cuyos ocupantes arribaron “con la escopeta a punta”, después de que los vecinos rechazaron la reapertura de la bodega para la separación de residuos reciclables, que fue construida en la pasada administración para el programa de separación de basura.

Valdez Caballero afirmó que las 13 familias que habitan la comunidad -la mayoría dedicadas a la ganadería-, han externado su oposición al Centro de acopio por la contaminación que genera el traslado de desperdicios. Sin embargo, “los vecinos tampoco no nos podemos enfrentar contra la Policía y contra la prepotencia del actual presidente municipal”, indicó Omar Martínez Amador.
Por su parte, Ramón Rodríguez aseguró que el secretario general del ayuntamiento, Zeferino Hernández González, y el director de servicios municipales, Luis David Martínez Maldonado, visitaron la comunidad para hablar con él y pedirle que “convenciera a Manuel Herrera”, también dedicado a la cría de animales, para la reapertura del Centro. Así, el ganadero criticó que los empleados municipales pretendan esquivar la oposición de toda la comunidad y en lugar de entablar un diálogo “mandan a sus achichincles y policías para amenazarnos”.
Resaltó, que además de las 13 familias del Barrio de Acatlán, las 250 familias que habitan la colonia Jorge Obispo, fundada por el Movimiento Antorchista, están dispuestas a manifestarse públicamente contra la reapertura.
El ganadero recordó que el ex presidente municipal, Rogelio López, se comprometió a cerrar el Centro de acopio una vez que los habitantes de Acatlán le demostraron los daños de su calidad de vida, como malos olores, la llegada de zopilotes y ratas, además de varias enfermedades que presentaron sus animales de crianza por la contaminación generada por los desperdicios ahí concentrados.
Por último, María de Lourdes Valdez solicitó al alcalde, Omar Martínez, reconsidere su posición, que reconsidere su amenaza, porque “no somos maleantes para que se presente con patrullas y con la escopeta a punta, somos habitantes dueños de la propiedad” y precisó que el ex presidente, Rogelio López, donó los terrenos aledaños al Centro de acopio para la construcción de una universidad y un centro de atención a niños discapacitados. |