Niños estudian en aulas de madera

Reportaje
Por Ignacio Mejía
04 de octubre de 2011
Huauchinango, Pue.- Separados por “paredes” de cartón a base de cajas de huevo y aglutinados en los espacios, los niños de la colonia denominada también “5 de Octubre”, ubicada a menos de 20 minutos del centro de Huachinango, en  la Sierra Norte, pasan sus días escolares entre la tierra, juegos viejos  y sin mobiliario adecuado.

A la escuela  asisten hijos o nietos de los damnificados por la depresión tropical número 11, que hace 12 años azotó aquella parte del  territorio poblano, que pese a ser considerada por las autoridades federales, incluido el mismo presidente Ernesto Zedillo, como el desastre de la década, hasta el momento no ven claro, la construcción de nuevos espacios.

Desde hace 7 años fue creada la escuela primaria “5 de Octubre”, sin embargo, al paso de los años, y tras gestiones por parte de padres de familia y maestros  para la edificación de un espacio digno, a la fecha no han tenido respuesta alguna,  por lo que  unos 70  niños  estudian en tres galeras de madera.
Los alumnos  que asisten a la institución son  hijos o nietos de los damnificados, quienes en octubre de1999 perdieron su hogar. Por lo que la colonia está integrada por familias  provenientes de zonas de la región de Huachinango, de lo que fue en su momento comunidades del Rincón de la Cruz, La Mesita, de la calle Julio S. Hernández, de El Potro, Catalina, y El Ocotal, entre otras.
Gestiones sin éxito
Lo cierto es que debido al material, en época de calor hace que la temperatura en la galera se eleve de manera considerable. Debido a la zona, pues es una región calurosa en unos meses del año, además de temperaturas muy frías en diciembre.

A pesar de que el plantel ya tiene clave de la Secretaría de Educación Pública (SEP),  21EPR1563W y ante la insistencia de los padres de familia y del director a  las  autoridades de solicitar la construcción de espacios dignos, hasta el momento no han hecho nada por atender el problema.
Homero Cruz Mejía, director de la escuela primaria “5 de Octubre”, explicó que diversas necesidades se presentaron en la colonia,  por lo que hace 7 años empezó a funcionar la institución. Al principio en un terreno baldío bajo una lona, luego en el patio de alguna casa, después los padres aportaron tablones, pedazos de madera, lamina y se hizo una galera que fue sustituida por el lugar en que ahora se encuentran.
Luego de una gestión, ante la Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol),  quien otorgó un recurso por 20 mil pesos, permitió comprar tablas, y lámina de zinc para adecuar el espacio. Así en la primera división están los niños que cursan 5° y 6° año; en la segunda los que están en 3° y 4°; y en la última, los de 1° y 2°.

Lo cierto es que debido al material, en época de calor hace que la temperatura en la galera se eleve de manera considerable. Debido a la zona, pues es una región calurosa en unos meses del año, además de temperaturas muy frías en diciembre.

La escuela cuenta con un único baño, una letrina, situada a espaldas de la galera, que ya está a punto de caerse, cubierta solamente por unos lienzos de tela, un área verde comunitaria sirve como patio, y sus viejos y desvencijados columpios y resbaladilla son usados por los pequeños .


“Seguimos en la lucha por la escuela”

Los docentes y padres de familia se han propuesto continuar con la lucha y las gestiones necesarias ante  las autoridades de la Secretaria de Educación Pública  para construir una escuela digna para sus hijos. Y es que  hace siete años, una persona tenía la intensión de donar un terreno para la construcción de a escuela, a cambio de algunas obras para su beneficio personal, sin embargo el alcalde de ese entonces, Carlos Miguel Ignacio López, se negó a realizar las obras.

“Le hemos entregado oficios a todo mundo -refirió Cruz Mejía- a Mario Marín cuando era gobernador, a por lo menos cuatro presidentes municipales de Huauchinango, pero al parecer “todos fueron a dar al archivo muerto, pero  vamos a luchar porque este año, mínimo den un terreno y que las autoridades se sensibilicen”, aseguró.

Por último,  los padres  junto a los maestros, encabezados por el director  incrementarán  la lucha, toda vez que cuentan con el respaldo de la comunidad. Así,  los niños continúan estudiando en aulas de madera, mientras las autoridades educativas poco se interesan en atender la educación de la entidad.

 

Antorcha va seguir luchando porque tenemos razones muy profundas para seguir haciéndolo.

 

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