AL DOCTOR ERUVIEL ÁVILA VILLEGAS
AL GOBERNADOR DEL ESTADO DE MÉXICO
A LA OPINIÓN PÚBLICA
*Higinio Martínez y Horacio Duarte mienten.
En el diario La Jornada, del 18 de enero de este año, se publicó una carta firmada por los conocidos “líderes” perredistas Higinio Martínez Miranda y Horacio Duarte Olivares, cuyo objetivo es pedir el desalojo violento de cientos de familias que han comenzado a construir sus viviendas en un predio ubicado en la comunidad de Cuautlalpan, municipio de Texcoco, Estado de México.
Estas familias buscan, como cualquier mexicano honesto, hacerse legalmente de un pequeño patrimonio que les haga menos dura la vida. El escrito de marras, plagado de imprecisiones, calumnias y falto del más elemental conocimiento de la gramática española (como escribir “antorcha popular” sin mayúsculas al inicio de las palabras), arremete contra el Movimiento Antorchista y pide que los líderes sean juzgados como delincuentes. Nos vemos obligados, pues, a recurrir a la legítima defensa.
Señor Gobernador, los “distinguidos” perredistas dejan ver que se trata de un ataque político y electorero. Pasamos a enumerar los puntos que lo demuestran:
Primero. Las familias vivían desde hace 14 años en Hidalgo y Carrizo, Texcoco, y tuvieron que ser reubicadas por órdenes de las autoridades competentes para garantizar su seguridad desde hace algunos años. Antorcha solucionó un problema que, cuando gobernaron, debieron resolver los perredistas, incluido Higinio Martínez.
Segundo. Afirman que se trata de una invasión. Nosotros precisamos que el predio fue adquirido y comprado al dueño legítimo, y si los firmantes del bodrio tienen elementos legales suficientes para sostener su afirmación, la pregunta es: ¿Por qué no demandan? ¿Qué no es la autoridad quien debe juzgar? No lo hacen porque no tienen razón y porque su campaña mediática persigue fines oscuros y electoreros, sin que les importe llevarse entre las patas a familias texcocanas pobres.
Tercero. El desplegado afirma que “no existe autorización del cabildo (ni) de ninguna autoridad estatal”. Miente Higinio y también Horacio. La legalidad de las casas que las familias construyen en el predio de Cuautlalpan se asienta en un convenio firmado con el gobierno del estado, a través del Instituto Mexiquense de la Vivienda, que cumple con todos los requisitos del Plan de Desarrollo Urbano Municipal, autorizado por el ayuntamiento que en su momento encabezó el propio Higinio Martínez Miranda, y que es el que actualmente rige en Texcoco. Si no se acuerdan, o su sectarismo los ciega, ése no es problema de las familias a las que ahora quiere dejar sin techo.
Cuarto. Queremos declarar, como ya lo hemos manifestado en otras ocasiones, que se trata de una posición fascista de Higinio y Horacio, quienes se sienten dueños de Texcoco y se han convertido en los enemigos más rabiosos del derecho a la vivienda, como se desprende de sus declaraciones. Higinio Martínez (los texcocanos y los estudiantes de Chapingo conocen su desprestigiada “trayectoria política”) y Horacio Duarte Olivares hablan del “Estado de Derecho”, pero consideran que ellos sí pueden atropellar nuestra Constitución Política que otorga a los mexicanos la libertad de escoger a placer el lugar para vivir, a lo largo y ancho de nuestro país.
Quinto. Higinio y Horacio “sentencian” que la nueva colonia se va a convertir en una “ciudad perdida”. Ya deberían saberlo, puesto que son políticos, pero por si acaso, les recordamos que es muy sencillo evitarlo: “hay que darle al pueblo servicios, educación y cultura”. Esto comprueba en los hechos que el discurso de “primero los pobres”, usado como bandera de campaña electoral, es pura palabrería para engañar a incautos.
En síntesis, las familias texcocanas que construyen sus viviendas en Cuautlalpan cumplen todos los requisitos legales y económicos, y como no violan la ley, consideramos que pedir su desalojo y el juicio penal de los líderes antorchistas es un acto de provocación al gobierno del estado, que encabeza Eruviel Ávila.
Sabemos que los dos liliputenses, en los tiempos electorales que se avecinan, quieren llevar agua a su molino para crecer, pero les exigimos que utilicen medios limpios y que no manipulen con el derecho a la vivienda de los más olvidados.
Anunciamos, además, que iniciaremos una campaña nacional de denuncia a estos “amigos del pueblo” y, de ser necesario, nos movilizaremos para que sea respetado el derecho a una vivienda.
Respetuosamente
Comité Estatal del Movimiento Antorchista en el Estado de México |