Con cárcel tratan de apagar tu antorcha
dictadores fascistas, no te asombre.
Mundo de la injusticia, ése es el nombre
de quienes buscan detener tu marcha.
No hay mazmorras que impidan
nuestra lucha.
Somos un solo ideal y un solo hombre.
No callará la voz del pueblo pobre,
que el tirano y el déspota no escuchan.
Un sólo corazón,
una sola alma,
la masa proletaria y campesina:
miles de voces, una misma llama
rompe todos los diques
y camina,
y tiemblan los verdugos mientras clama:
¡libertad! ¡libertad para cristina!